Uzbekistán

Uzbekistán

Un deshielo inconstante

Cinco años después de la muerte del presidente Islam Karimov, avanza el deshielo de la que fue una de las dictaduras más feroces del planeta. Los periodistas que aún estaban encarcelados –algunos de ellos desde hacía veinte años– fueron puestos en libertad. Han sido desbloqueados sitios web informativos que estaban censurados desde hacía años, pero otros permanecen inaccesibles. Asimismo, se facilitó el registro de medios de comunicación. Vuelven a transmitirse programas políticos en directo y algunos periodistas ya abordan temas delicados, como la corrupción y el trabajo forzado, aunque todavía no son críticos con las altas esferas del gobierno. Las autoridades tardan en emprender las reformas necesarias de leyes represivas con los medios de comunicación. Todavía existe censura, vigilancia y autocensura; las autoridades siguen ejerciendo un gran control en los medios de comunicación. Se sigue amenazando y deteniendo a blogueros. Aunque el país ha vuelto a abrir sus puertas a los periodistas extranjeros o que estaban exiliados, para muchos aún es difícil obtener acreditaciones de prensa, como el medio de comunicación estadounidense Radio Free Europe/Radio Liberty. Es difícil restaurar plenamente la libertad de prensa sin que exista pluralismo político y sin que se haya hecho justicia por los crímenes cometidos durante la dictadura. El camino a recorrer aún es largo.

157
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021

Clasificación

-1

156 en 2020

Puntuación

-2.33

53.07 en 2020

Contactos

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