África
Camerún
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Clasificación 2022
118/180
Puntuación: 49.10
Indicador político
116
48.05
Indicador económico
123
35.71
Indicador legislativo
121
56.89
Indicador social
94
67.57
Indicador de seguridad
140
37.25
Clasificación 2021
135/180
Puntuación: 56.22
N/D
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

Con uno de los panoramas mediáticos más amplios del continente, Camerún no deja de ser uno de los países africanos más peligrosos para los periodistas. Los profesionales de la información se mueven en un entorno hostil y precario.

Panorama mediático

A pesar del importante número de medios de prensa (500), la producción de una información independiente y crítica sigue siendo una odisea en Camerún. Los diarios más emblemáticos del país son Le Messager, Le Jour, The Guardian Post, La Voix du Centre, Défis Actuels y Cameroon Tribune. Las cadenas privadas de radio y televisión son muy numerosas: Equinoxe Tv, Canal 2 International, Siantou, y Royal FM son las más conocidas. La radiotelevisión pública CRTV sigue siendo un medio estatal al servicio del presidente Paul Biya, en el poder desde hace 40 años.

Contexto político

Resulta imposible adoptar una línea editorial crítica e independiente sin enfrentarse a fuertes amenazas y presiones si los intereses del poder y sus representantes están en juego. Este clima fomenta la autocensura y lleva al alineamiento con el poder a la gran mayoría de los medios, cuando se trata de las autoridades o determinadas personalidades cercanas a ellas. Todos los miembros del Consejo Nacional de la Comunicación (CNC), el organismo regulador de los medios, son nombrados por el presidente de la república.

Marco legal

Las distintas leyes existentes se moldean para ponerlas al servicio de la represión del periodismo, y resulta frecuente que los profesionales sean llevados ante tribunales de excepción. Es el caso del ex director general de la CRTV, juzgado ante el tribunal criminal especial (TCS) y encarcelado desde 2016  -detención calificada como “arbitraria” por la ONU -. También se utilizó la ley antiterrorista de 2014 y un tribunal militar para mantener encarcelado durante dos años y medio al corresponsal de RFI

Contexto económico

Los  periodistas cameruneses trabajan en condiciones de precariedad extrema, lo que afecta considerablemente a su independencia. Existen ayudas a la prensa, pero su importe es insuficiente y su distribución depende del grado de alineamiento con las posiciones del régimen. Las personas cercanas al poder pueden, igualmente, crear medios desde cero para debilitar económicamente a otro medio crítico que resulte molesto. 

Contexto sociocultural

Los medios fundados bajo criterios étnicos o religiosos son cada vez más numerosos,  contribuyendo así a la polarización del debate público y a alentar posicionamientos relacionados con la exclusión o la estigmatización.

Seguridad

Los periodistas cameruneses están en constante peligro, expuestos a ataques verbales y físicos, detenciones, “procesos mordaza” y riesgo de asesinato. En 2021, los periodistas Paul Chouta y Emmanuel Mbombog Mbog Matip, acusados de difamación, salieron de prisión tras haber pasado, respectivamente, 24 y 16 meses entre rejas. Los periodistas de las regiones anglófonas son acusados regularmente de ser cómplices del movimiento secesionista  que se opone desde hace unos años al poder central de Yaoundé. En 2019, uno de ellos fue detenido en secreto antes de morir unos días más tarde. La prometida investigación independiente nunca tuvo lugar.