América
Perú
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Clasificación 2022
77/180
Puntuación: 61.75
Indicador político
52
66.97
Indicador económico
92
41.84
Indicador legislativo
66
70.61
Indicador social
110
63.00
Indicador de seguridad
92
66.35
Clasificación 2021
91/180
Puntuación: 68.29
N/D
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

A pesar de que la libertad de prensa está garantizada por la legislación peruana, los periodistas son objeto de frecuentes abusos judiciales. El periodismo de investigación tiende a desaparecer, mientras que la desinformación gana terreno en el país.

Panorama mediático

El panorama mediático peruano es plural, aunque en Lima, la capital, predomina una línea editorial conservadora hacia los asuntos políticos y económicos. En los últimos años, medios que antes eran fiables se han decantado por la desinformación, especialmente en época de elecciones. Sólo se sigue realizando periodismo de investigación en digitales sin ánimo de lucro, como IDL-Reporteros u Ojo Público. El tabloide Trome es el periódico más vendido del país, y Radioprogramas, el principal programa informativo. La mayoría de los peruanos se informan a través de la radio o los canales de televisión en abierto, en los que la cobertura de la información suele ser superficial.  

Contexto político

En 2021, el candidato a priori perdedor y profesor en el entorno rural, Pedro Castillo, ganó las elecciones presidenciales, a pesar de una importante campaña mediática en su contra. Esta campaña desinformativa llevó a Pedro Castillo a desconfiar de la prensa capitalina. Los partidos derechistas de la oposición, Fuerza Popular y Renovación Popular, así como entidades de la sociedad civil, han utilizado la defensa de la libertad de prensa para cuestionar al presidente, pues no concede nunca entrevistas, ni da conferencias de prensa. La polarización política se ha agravado en el país.

Marco legal

La Constitución de 1992 garantiza la libertad de expresión y estipula que toda acción que suspenda, interrumpa o impida la libre circulación de los periódicos es un acto criminal. Existe también una ley sobre la transparencia y el acceso a la información que, en la práctica, es difícil de aplicar, teniendo en cuenta la debilidad de las instituciones y los diversos conflictos políticos y económicos. Durante el primer año de pandemia, el ministro de Justicia advirtió que el Código Penal castiga la difusión de noticias falsas, sin que nadie fuese sancionado o enjuiciado por ello.

Contexto económico

En 2020, la economía peruana decreció en 11 puntos de PIB y los niveles de pobreza aumentaron hasta alcanzar al 30% de la población, a causa de la pandemia. El periodismo está entre las profesiones más afectadas, especialmente fuera de la capital, donde los periodistas trabajan de forma irregular (sin contrato, sin seguro y sin cobertura sanitaria). Algunos medios privados han tenido que realizar despidos por la reducción de sus presupuestos y de sus ingresos publicitarios. Por el contrario, los medios digitales sin ánimo de lucro han continuado con su actividad.

Contexto sociocultural

La opinión pública valora el trabajo de los periodistas, que han desempeñado un papel fundamental - sobre todo en los últimos años - en la denuncia de los casos de corrupción que afectan a los políticos y al poder judicial. Sin embargo, los medios tradicionales de la capital han perdido credibilidad, entre 2020 y 2021, al difundir informaciones pseudocientíficas durante la pandemia y desinformar, durante la campaña presidencial.

Seguridad

Los periodistas están poco protegidos por las fuerzas de seguridad, que incluso pueden estar en el origen de los ataques hacia ellos. Por otro lado, las agresiones verbales y físicas cometidas por activistas políticos contra los reporteros han aumentado. Desde 2018, año en el que se publicaron las investigaciones periodísticas del caso Odebrecht, ciertos grupos de extrema derecha han agredido a los profesionales de la información.