África
Mozambique
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Clasificación 2022
116/180
Puntuación: 49.89
Indicador político
123
46.06
Indicador económico
100
40.31
Indicador legislativo
105
61.62
Indicador social
153
47.25
Indicador de seguridad
118
54.21
Clasificación 2021
108/180
Puntuación: 64.61
N/D
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

La reelección de Filipe Nyusi y el frágil acuerdo de paz alcanzado con los rebeldes armados no han frenado el inquietante deterioro de la libertad de prensa en Mozambique.

Panorama mediático

Mozambique cuenta oficialmente con cerca de un millar de medios, principalmente diarios o revistas. Sin embargo, muchos de ellos no están activos al no tener un modelo económico viable. El diario público Noticias, controlado por el poder, es el más importante. O País es el diario independiente más popular. Savana y Canal de Moçambique son igualmente dos semanales independientes populares. El país cuenta con unas veinte cadenas de televisión y más de 50 emisoras de radio.  

Contexto político

Un importante número de medios están controlados directa o indirectamente por las autoridades o por miembros del partido en el poder, el Frelimo, lo que afecta considerablemente a su independencia. Los comicios de octubre de 2019 que llevaron a la reelección de Filipe Nyusi, confirmaron el dominio del partido en el poder sobre la mayoría de los medios y los observadores electorales de la Unión Europea constataron una cobertura electoral desequilibrada.    

Marco legal

La libertad y la independencia del periodismo están, supuestamente, garantizadas por la Constitución, la Ley de Prensa y el derecho a la información. Pero la legislación apenas se aplica en un contexto marcado por un autoritarismo creciente y un acceso a la información cada vez más difícil. 

Contexto económico

El control del Estado sobre la prensa se ejerce también a través de la propiedad de medios y de la publicidad. Esta última proviene de grandes empresas públicas heredadas de la era comunista y su economía hiper centralizada, y constituye una forma de influencia considerable. Este dominio permite numerosas injerencias en la línea editorial de los medios, tanto públicos como privados, que tienen una libertad demasiado débil como para criticar al presidente.  

Contexto sociocultural

Las consecuencias de 25 años de partido único (1975-1990) se dejan notar en el debate público. El miedo y el secretismo siguen siendo un obstáculo para la difusión de la información. El sexismo sigue estando ampliamente extendido y limita el acceso de las mujeres a la profesión.

Seguridad

En los últimos años, los discursos hostiles y los ataques a periodistas se han multiplicado (12 durante todo 2021). Es casi imposible desplazarse al norte del país, donde una insurrección islamista causa estragos desde 2017, sin correr el riesgo de ser detenido. Dos periodistas lo intentaron en 2019 y permanecieron 4 meses encarcelados. Otro permanece desaparecido desde abril de 2020. Los medios internacionales no se libran de este apagón informativo y tienen cada vez más dificultades en la obtención de autorizaciones para cubrir este asunto. Un periodista británico instalado en el país desde hace tiempo, fundador de un sitio web de referencia informativa, fue expulsado por motivos falaces y tiene prohibida la entrada al país durante 10 años.