África
eSwatini
-
Clasificación 2022
131/180
Puntuación: 46.42
Indicador político
142
41.31
Indicador económico
127
35.03
Indicador legislativo
149
43.86
Indicador social
144
50.50
Indicador de seguridad
103
61.40
Clasificación 2021
141/180
Puntuación: 53.66
N/A
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

La ex Suazilandia, convertida en Eswatini por decreto del rey en 2018, es una monarquía absolutista que impide a los periodistas realizar su labor con libertad e independencia.

Panorama mediático

Los medios audiovisuales están controlados íntegramente por el poder, al igual que la única cadena privada de televisión, perteneciente a la familia real. Casi todos los demás medios están también en manos, directa o indirectamente, de la autocracia del monarca Mswati III, en el poder desde 1986.

Contexto político

La injerencia de la monarquía en la información es muy importante y el poder no duda en vigilar a los periodistas e infiltrarse en las redacciones. La ministra de la información y Nuevas Tecnologías no es otra que la hija del rey y quien le escribe los discursos es el redactor jefe del periódico más antiguo y popular del país.

Marco legal

En el reino de Mswati III, toda crítica a la monarquía corre el riesgo de ser juzgada y de largas condenas. Gracias al apoyo de decenas de leyes liberticidas que amordazan la libertad de expresión y de información, la justicia sirve a menudo de instrumento para debilitar el periodismo. Un proyecto de ley sobre el cibercrimen prevé multas de varios cientos de miles de dólares y hasta 10 años de prisión por la difusión de “noticias falsas” o de informaciones que atenten contra la imagen del país.

Contexto económico

No hay prácticamente ninguna posibilidad de producir información independiente, dado que la propia existencia de los medios está condicionada a su alineamiento con la defensa de la monarquía. 

Contexto sociocultural

Para conservar su libertad de expresión, los periodistas se ven forzados al exilio. La omnipresente cultura del secretismo hace difícil tener acceso a la información. La gran mayoría de los medios fueron duramente criticados por su respaldo a la monarquía en las violentas manifestaciones prodemocráticas de 2021. 

Seguridad

Las detenciones y actos de violencia hacia los periodistas son constantes. Varios ejemplos ilustran estas prácticas: en 2021, dos periodistas sudafricanos fueron amenazados con armas y detenidos, en el contexto de las manifestaciones. Un año antes, dos redactores jefe de sitios web fueron detenidos y forzados a exiliarse tras criticar al rey. Uno de ellos fue torturado durante su detención. En 2017, un periodista de investigación fue amenazado de muerte y se exilió a Sudáfrica, tras publicar un artículo que revelaba la implicación del rey en un asunto de corrupción. Su diario fue cerrado por orden del monarca.