Clasificación 2022
163/180
Puntuación: 35,99
Indicador político
170
32.73
Indicador económico
166
23.98
Indicador legislativo
179
18.42
Indicador social
155
45.00
Indicador de seguridad
107
59.82
Clasificación 2021
133/180
Puntuación: 56,63
N/D
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

La autocensura es la norma en este apacible sultanato en el que no permiten la crítica al sultán Haitham bin Tarik o a su primo, y predecesor, Qabus bin Said.

Panorama mediático

La prensa independiente se pone en el punto de mira en cuanto se interesa por temas sensibles, como la corrupción. Entre 2016 y 2021, los escasos periódicos independientes y críticos, Azamn, Al-Balad y la revista online Muwatin fueron cerrados o debieron suspender su actividad tras recibir presiones políticas.

Contexto político

El periodismo omaní se caracteriza por una cobertura exageradamente positiva de la actualidad para transmitir una buena imagen del país. Los periodistas se limitan a reproducir las informaciones que reciben de las instituciones gubernamentales y privadas. Cualquier forma de crítica se percibe negativamente.

Marco legal

A pesar de que la libertad de expresión y de prensa están garantizadas por la Constitución, también están muy limitadas por el código penal. Toda publicación juzgada como “insultante” hacia la familia real, el régimen del sultanato, el islam, la economía del país o  las tradiciones nacionales, conlleva pena de multa o prisión para su autor. Para ejercer el oficio de periodista es necesaria una autorización del Ministerio de los Medios.  

Contexto económico

La gran mayoría de los medios se financia a través de la publicidad estatal. El país promueve regularmente viajes de prensa e incluso organiza eventos para fomentar el periodismo, con el objetivo de atraer a profesionales de la información de todo el mundo. Estos encuentros sirven de vitrina para exponer la historia y cultura del sultanato y presentar los objetivos del plan “Visión 2040”.

Contexto sociocultural

Tener “buenas costumbres” es una condición necesaria de cara a obtener la autorización para ejercer el oficio de periodista por parte de la autoridad de publicaciones del Ministerio de los Medios. Cuando un periodista es crítico con la religión o con la familia real, puede ser condenado moralmente por sus compañeros considerando que es un motivo válido para ser sancionado.  

Seguridad

Los periodistas y blogueros acusados de insultos al jefe del Estado, a la cultura y costumbres del país o a la incitación de reuniones ilegales y problemas de orden público, son detenidos frecuentemente, a veces en secreto, y condenados a penas de prisión. El medio ambiente y la conservación de las reservas naturales son temas sensibles difíciles de defender en la prensa.