Clasificación 2022
6/180
Puntuación: 88.30
Indicador político
9
89.24
Indicador económico
8
79.08
Indicador legislativo
14
85.09
Indicador social
4
92.50
Indicador de seguridad
2
95.58
Clasificación 2021
12/180
Puntuación: 88.09
N/A
Estos indicadores no están disponibles antes de 2022 debido a un cambio metodológico.

A pesar de la transición hacia un mayor pluralismo en 2021, la sucesión de retrasos en la ansiada reforma sobre la difamación sigue coartando la libertad de prensa en Irlanda. El futuro financiero de los medios, especialmente el de la corporación pública RTÉ, suscita preocupación.

Panorama mediático

La fuerte concentración de la propiedad de los medios tiene un impacto duradero en la salud de la libertad de prensa del país. Sin embargo, 2021 ha marcado el inicio de una transición hacia un mayor pluralismo, acogida con esperanza. Los medios han estado dominados mucho tiempo por el empresario Denis O’Brien, pero la venta de su participación en Independent News & Media (INM), en 2019, y el cierre del proceso de venta de Communicorp, en 2021, han redibujado el panorama mediático, abriéndolo a una mayor competencia y diversidad.

Contexto político

La Comisión sobre el Futuro de los Medios, creada por el Dáil Éireann (parlamento irlandés) en 2020 ha seguido trabajando durante 2021, sin llegar por ello, una vez más, a conclusiones tangibles. El informe que se esperaba para el verano de 2021 no se había publicado aún a finales de año, retrasando debates y decisiones cruciales en materia de financiación del entre público de radiodifusión, RTÉ, y de otros medios nacionales y locales. 

Marco legal

La ley sobre la difamación de 2009 sigue coartando la libertad de prensa en Irlanda, donde la posibilidad de obtener indemnizaciones por daños y perjuicios desorbitadas, unida a los costes de defensa, alimentan la autocensura. A pesar de las promesas de una publicación inminente, el informe del gobierno sobre esta ley seguía haciéndose esperar en 2021. Las reformas que reivindica la profesión incluyen una limitación de los pagos por daños y perjuicios impuestos a los acusados y la abolición de los jurados en los casos de difamación.

Contexto económico

Los medios irlandeses han atravesado importantes dificultades económicas en 2021, que siguen azotando a los diarios regionales y al ente público de radiodifusión RTÉ, fuente de grandes preocupaciones. Sin el apoyo del gobierno y debido al descenso de los ingresos publicitarios derivado de la pandemia, casi todos los miembros del Independent Broadcasters of Ireland (IBI, la asociación de radios privadas) han estado a punto de cerrar emisoras.

Contexto sociocultural

En Irlanda, los periodistas gozan de una gran libertad en el ejercicio de su labor, sin obstáculos culturales destacables. La abolición de la blasfemia por referéndum, en 2018, entró en vigor en 2020 y ha permitido despenalizar la publicación de “comentarios blasfemos, sediciosos o indecentes”, y abolir el delito de difamación hacia cualquier religión; un progreso acogido con satisfacción.

Seguridad

Aunque se ha dado el caso de que periodistas irlandeses denuncien que su seguridad está amenazada por grupos criminales, ningún caso significativo ha sido reseñado en 2021. Desde la ley Garda Siochana de 2005, es casi imposible entrevistar a fuentes policiales, ya que prohíbe a las fuerzas de seguridad hablar con periodistas sin autorización previa, bajo pena de despido, multa o una condena de hasta siete años de cárcel.