Rumania

Rumania

Statu quo

A pesar de los numerosos cambios políticos en la cabeza del Estado, la situación de la libertad de la prensa no ha mejorado en Rumania. La visión del periodismo y de la libertad de expresión que tiene el gobierno sigue alentando a los periodistas a la censura y la autocensura. Los medios de financiamiento de los medios de comunicación son poco transparentes –incluso corruptos–, y su política editorial está supeditada a los intereses de sus propietarios. Así, estos se están transformando en instrumentos de propaganda. La vigilancia de los servicios de seguridad del Estado se ha convertido en la regla. Decenas de propietarios de medios de comunicación han sido inculpados o han enfrentado procesos penales emprendidos por el órgano contra la corrupción y la fiscalía general. Las autoridades han presionado a algunos periodistas para que revelen sus fuentes, también a algunos políticos críticos del sistema para hacerlos callar. El discurso nacionalista, alentado por la coalición en el gobierno, se ha radicalizado –lo que afecta la libertad de expresión de las minorías étnicas (sobre todo la húngara) y sexuales–. Los debates sobre la criminalización del “insulto al Estado o sus dirigentes” están surgiendo de nuevo al más alto nivel. El gobierno cuenta con una nueva herramienta de presión: las autoridades, las empresas y los particulares pueden recurrir al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) para negar a los periodistas el acceso a la información, así como para amenazar y perseguir a los reporteros cuando publican trabajos de investigación.

48
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

-1

47 en 2019

Puntuación

+0.24

25.67 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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