Brasil

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El presidente alimenta un clima de odio y desconfianza hacia la prensa

Amenazas, agresiones, asesinatos. Brasil sigue siendo un país muy violento para la prensa, donde los profesionales de la información pueden ser asesinados por su trabajo. En la mayoría de los casos, los reporteros, conductores de programas de radio y blogueros asesinados, abordaban o investigaban temas relacionados con la corrupción, las políticas públicas o el crimen organizado en ciudades pequeñas y medianas del país (en las que los actores de la información son más vulnerables). Con la elección de Jair Bolsonaro como presidente, en octubre de 2018 –tras una campaña marcada por los discursos de odio, la desinformación, la violencia contra los periodistas y el menosprecio de los derechos humanos–, comenzó un periodo oscuro para la democracia y la libertad de prensa en Brasil. Bolsonaro, su familia y los miembros de su gobierno insultan y humillan a menudo a algunos de los periodistas y medios de comunicación más importantes del país, generando un clima de odio y desconfianza hacia la prensa. Por otro lado, el paisaje mediático sigue estando muy concentrado en Brasil; muchos medios de comunicación están en manos de familias de industriales, a menudo cercanas a la clase política. Con frecuencia no se respeta el secreto de las fuentes y muchos periodistas de investigación enfrentan procesos judiciales abusivos.

107
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

-2

105 en 2019

Puntuación

+1.26

32.79 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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