Bélgica

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La protección de las fuentes ante todo

En el reino de Bélgica la libertad de prensa está protegida por la Constitución de 1831. El paisaje mediático belga se caracteriza porque, como el país, se divide en dos grandes comunidades lingüísticas: la flamenca y la francófona; a las que se suman algunas poblaciones donde se habla alemán. Cada uno de estos grupos lingüísticos tiene sus propios canales públicos de radiodifusión. La concentración de la propiedad de los medios de comunicación es muy elevada: un puñado de empresarios posee la mayoría de las publicaciones. La ley de 2005 relativa a la protección de las fuentes periodísticas es una de las más protectoras del mundo, pues la justicia debe cumplir condiciones muy estrictas para que sea posible romper el secreto de las fuentes. Sólo un juez de instrucción puede tomar esta decisión y únicamente si existe una amenaza grave a la integridad física de una persona y la información requerida sólo puede obtenerse de esa manera. En la práctica a veces se ignora esta ley, como lo demostraron a finales de 2016 los registros de las llamadas del teléfono móvil de una periodista de la Radio y Televisión Flamenca (VRT). En 2017 un anteproyecto del Ministro de la Justicia causó preocupación entre la prensa, pues contemplaba reducir la protección de las fuentes en ciertos casos.

7
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2018

Clasificación

+2

9 en 2017

Puntuación

+0.41

12.75 en 2017

  • 0
    periodistas muertos en 2018
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2018
  • 0
    colaboradores muertos en 2018
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