Venezuela

Venezuela

Interminable autoritarismo

Nicolás Maduro, en el poder desde 2013, se empeña en acallar la voz de la prensa independiente y sigue controlando la información. En repetidas ocasiones el presidente ha mencionado una “guerra mediática" para desacreditar a los medios de comunicación nacionales e internacionales que critican a su gobierno. Esto vuelve aún más tenso el clima en que deben trabajar los periodistas, que empezó a deteriorarse tras la crisis política y económica que comenzó en 2016. Desde 2017 se ha intensificado la represión de la prensa independiente y RSF registró un número récord de detenciones arbitrarias y de actos de violencia contra periodistas, a manos de las fuerzas del orden y de los servicios de inteligencia venezolanos. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) priva de frecuencia de difusión a las estaciones de radio y los canales de televisión que considera demasiado críticos con el gobierno; asimismo, coordina puntualmente cortes de la conexión a internet y bloqueos a las redes sociales. Las autoridades también detienen, interrogan y expulsan de su territorio a periodistas extranjeros. Desde 2018 muchos periodistas venezolanos se han visto obligados a abandonar el país para huir de las amenazas y preservar su integridad física. Una ley adoptada en 2010 contempla que el gobierno pueda sancionar cualquier contenido que “cuestione a la autoridad constituida legítimamente”, lo que se traduce en detenciones abusivas de reporteros y juicios por difamación. Por otra parte, la escasez de papel suele poner en peligro la circulación de la prensa escrita.

147
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

+1

148 en 2019

Puntuación

-3.44

49.10 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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