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9 Mayo 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

Reporteros sin Fronteras pide a George W. Bush que, en su viaje a Oriente Medio, actue en favor de la libertad de prensa


Con ocasión de la visita que va a efectuar el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, entre 13 y el 18 de mayo de 2008, a sus homólogos saudí, egipcio e israelí, Reporteros sin Fronteras le ha enviado una carta el 7 de mayo de 2008, en la que la organización le pide que aborde los casos de censura en esos países a fin de conseguir garantías en relación con la libertad de información de los ciudadanos. “Es imperativo que Estados Unidos, a través de su presidente, recuerde la importancia del derecho a la información a sus aliados, que son Arabia Saudí, Egipto e Israel, y les incite a ampliar el campo de la libertad de expresión. Los periodistas, bloggers y periodistas ciudadanos son testigos indispensables de los acontecimientos que se producen en la región. Una prensa vigorosa, capaz de informar a los ciudadanos y de pedir cuentas a sus dirigentes, juega un papel de enorme importancia en el futuro de las conversaciones, y del desarrollo de la región”, ha escrito la organización. En su carta, Reporteros sin Fronteras ha pedido al presidente de Estados Unidos que intervenga a favor de la puesta en libertad del blogger egipcio Kareem Amer, condenado el 22 de febrero de 2007 a cuatro años de cárcel por “incitar al odio del Islam” e “insultar al presidente Hosni Mubarak” en su blog. En Egipto continúa en vigor el estado de excepción decretado en 1981 tras el asesinato del presidente Anuar el-Sadat, y las autoridades no dejan de acosar a los periodistas, entre otras cosas multiplicando los procedimientos judiciales a los medios de comunicación. El 26 de marzo, Ibrahim Issa, redactor jefe del semanario independiente Al Doustour, fue condenado a seis meses de cárcel por publicar “informaciones falsas que atentan contra los intereses del país y la seguridad nacional”. En Arabia Saudí desde febrero de 2008 están prohibidas las emisiones en directo en los canales públicos, para impedir que los oyentes cuenten sus sufrimientos en antena. El país posee también una de las redes de Internet más filtradas del mundo. Además, sin marco jurídico que proteja la libertad de expresión, los periodistas saudíes no critican nunca al poder, y la autocensura está generalizada. El control que las autoridades ejercen sobre la información ha llevado, entre otras cosas, a la detención el 10 de diciembre de 2007 del blogger Fouad Al Farhan, por describir en su blog las “ventajas” y los “inconvenientes” de ser musulmán. Permaneció cerca de cinco meses en la cárcel por usar su derecho a la libertad de expresión en la Web. La organización de defensa de la libertad de prensa ha pedido también a George W. Bush que consiga detalles de la muerte de Fadel Shanaa, el camarógrafo de la agencia de prensa norteamericana Reuters, al que el 16 de abril mató, en la franja de Gaza, el “error de un disparo” de un tanque israelí. “El ejército israelí tiene que identificar exactamente a los autores del disparo, y sancionarles. En el pasado, y en varias ocasiones, algunos soldados israelíes, culpables de negligencia o responsables de disparos premeditados a periodistas, fueron exonerados por su jerarquía. Son prácticas inaceptables en un país que pretende aplicar principios democráticos”, ha añadido la organización. Las fuerzas de defensa israelíes figuran en la lista de los predadores de la libertad de prensa, elaborada por Reporteros sin Fronteras el 3 de mayo. Todos los años son varios los periodistas que resultan heridos por balas reales, o de goma, o por la metralla de granadas ensordecedoras o lacrimógenas, disparadas sin discernimiento por el ejército israelí. Arabia Saudí, Egipto e Israel (fuera del territorio israelí) se encuentras respectivamente en los puestos 148, 146 y 103 de la clasificación mundial de la libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras.