Eslovaquia

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Periodistas bajo presión, un año después del asesinato de un reportero

En febrero de 2018 un periodista de investigación eslovaco de 27 años de edad, Ján Kuciak, fue asesinado junto con su pareja. El crimen tuvo gran eco a escala internacional y provocó un sismo político sin precedentes en Eslovaquia. Kuciak reveló que la mafia calabresa estaba coludida con el gobierno eslovaco para desviar subvenciones de la Unión Europea. Bajo la presión de las protestas, el Primer Ministro, Robert Fico, y ministros implicados en el caso, renunciaron. En septiembre de 2018 la policía detuvo a cuatro personas implicadas en el asesinato del reportero y en marzo de 2019 se sentenció al presunto autor intelectual del crimen, Marian Kočner. Caído de su pedestal, el ex Primer Ministro dejó de dirigir el partido Dirección-Socialdemocracia (Smer-SD). Al igual que otros políticos eslovacos, Fico recobró brío y suele emprender ataques virulentos contra la prensa. En 2016 calificó a los periodistas de "sucias prostitutas antieslovacas" y cuando Eslovaquia asumió la presidencia del Consejo de la Unión Europea los acusó de perjudicar esta dirección porque realizaban una investigación sobre los mercados públicos y la presidencia. El asesinato de Kuciak hizo que resurgieran interrogantes respecto a la inexplicada desaparición de dos reporteros eslovacos, en 2008 y 2015; también planteó la cuestión de la seguridad de los periodistas y de sus fuentes. En el plano económico, en los últimos años medios de comunicación eslovacos que pertenecen a grandes grupos de prensa internacionales han caído en manos de oligarcas locales cuya actividad principal no es el periodismo. La independencia de la Radio y televisión de Eslovaquia (RTVS, pública), que se ha convertido en un emblema de rectitud periodística, está en peligro. En 2018 unos treinta periodistas renunciaron debido a diferencias con la nueva dirección del medio audiovisual –nombrada en 2017 y cercana al Partido Nacional Eslovaco (SNS, en el poder)–. Los miembros de Smer-SD y SNS siguen intentando cambiar la normativa que regula la prensa y quieren volver a incluir en la ley el derecho de réplica de los políticos (suprimido en 2011). El código penal aún contempla el delito de difamación, que se sanciona con ocho años de prisión. Esto permite a los políticos eslovacos seguir presionado a los periodistas y a los medios de comunicación.

35
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

-8

27 en 2018

Puntuación

+3.32

20.26 en 2018

  • 0
    periodistas muertos en 2019
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2019
  • 0
    colaboradores muertos en 2019
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