Bulgaria

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La oveja negra de la Unión Europea

La situación de los medios de comunicación en Bulgaria no mejoró en 2019, a pesar de la creciente presión de la comunidad internacional. En septiembre de 2019 la dirección de la Radio Nacional de Bulgaria (BNR, por sus siglas en búlgaro) intentó suspender a una experimentada y crítica periodista, Silvia Velikova; la medida fracasó y puso en evidencia los métodos autoritarios de este medio de comunicación público. NOVA Broadcasting Group y BTV Media Group, dos de los mayores grupos de medios de comunicación privados, cambiaron de propietario, lo que obligó a renunciar a dos periodistas de investigación de NOVA, Miroluba Benatova y Genka Shikerova. Por otra parte, se nombró a un nuevo director general de la Televisión Nacional de Bulgaria, lo que provocó un cambio en la línea editorial –ésta se volvió progubernamental–. La corrupción y la colusión de medios de comunicación con políticos y oligarcas son comunes. Hay un nombre que simboliza esta tendencia: Delyan Peevski, que oficialmente posee (y controla) dos diarios (Telegraph y Monitor), un canal de televisión (Kanal 3), sitios web informativos y una buena parte de la red de distribución de medios impresos del país. Los subsidios del gobierno, provenientes de los fondos europeos, se otorgan a ciertos medios de comunicación bajo una gran opacidad. Esto favorece la corrupción de algunos de ellos, que se muestran complacientes con las autoridades y evitan tratar temas que les molesten. Por otra parte, se ha intensificado el acoso judicial contra medios de comunicación independientes, como Economedia y Bivol.

111
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

0

111 en 2019

Puntuación

-0.05

35.11 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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