Bosnia-Herzegovina

Bosnia-Herzegovina

La situación de las radiodifusoras públicas sigue deteriorándose

La polarización política, los repetidos ataques verbales y la retórica nacionalista, hacen que en Bosnia-Herzegovina exista un ambiente poco propicio para la libertad de prensa. Las divisiones étnicas se perciben en la línea editorial de los medios de comunicación. Cada vez son más frecuentes los discursos de odio. Los periodistas siguen siendo blanco de ataques, tanto por sus orígenes étnicos como por sus textos periodísticos. Los procesos judiciales por difamación emprendidos por políticos sirven para intimidar a los periodistas y disuadirlos de continuar con su trabajo. Se sigue empleando a los medios de comunicación con fines políticos, sobre todo a las radiodifusoras públicas. En los últimos meses periodistas han publicado reportajes sobre: casos de corrupción en los que estaban implicados altos funcionarios del departamento de justicia, la entrega de falsos diplomas de estudios secundarios y la gravedad del terrorismo en el país. Sin embargo, las autoridades no han hecho gran cosa para resolver estos problemas. La concentración de los medios de comunicación es una cuestión preocupante, más aún porque no existe transparencia respecto a la propiedad de las empresas de prensa. Las condiciones de trabajo de los periodistas son precarias, pues estos no cuentan con contratos de larga duración y sus salarios son muy bajos.

58
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

+5

63 en 2019

Puntuación

-0.51

29.02 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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