Turquía

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El periodismo a la hora de la purga masiva

La caza a los medios de comunicación críticos emprendida por el gobierno de Recep Tayyip Erdogan culminó con el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016. El estado de emergencia permitió a las autoridades cerrar de un plumazo decenas de medios de comunicación, reduciendo el pluralismo a un puñado de publicaciones de bajo tiraje que subsisten acosadas. Turquía es de nuevo la mayor prisión del mundo para los profesionales de los medios de comunicación. Pasar más de un año detenido antes de ser juzgado se ha convertido en la norma; cuando son sentenciados, pueden ser condenados hasta a cadena perpetua. Los periodistas encarcelados y los medios de comunicación cerrados no pueden recurrir a ningún recurso legal: el Estado de derecho no es más que un recuerdo en una República hiperpresidencial, donde incluso las decisiones de la Corte Constitucional ya no se aplican sistemáticamente. La censura en Internet y en las redes sociales, alcanza niveles inéditos.

157
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2018

Clasificación

-2

155 en 2017

Puntuación

+0.52

52.98 en 2017

  • 0
    periodistas muertos en 2018
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2018
  • 0
    colaboradores muertos en 2018
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