República Checa

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Una voz contra la prensa, cada vez más desacomplejada

En el video de una conferencia de prensa realizada en octubre de 2017 aparece el presidente de la República Checa, Milos Zeman, esgrimiendo una falsa arma kalachnikov en la que se lee el mensaje: “para los periodistas". Sin duda esta imagen permanecerá en los anales como una de las manifestaciones de odio contra los periodistas más emblemáticas. Esta desacomplejada voz contra la prensa, proveniente de las más altas esferas del Estado, abre la puerta a todos los excesos. La misma noche en que fue reelecto Zeman, un camarógrafo fue agredido violentamente por un miembro de su equipo de campaña. En su discurso de investidura, en marzo de 2018, el nuevo presidente agredió a los medios de comunicación, en particular a la televisión pública checa, a la que acusó de manipular la opinión pública. Tras estas declaraciones del jefe de Estado, sin precedentes, se realizaron manifestaciones de apoyo a los medios de comunicación públicos. Otra fuente de preocupación es la concentración de los medios de comunicación, que ha alcanzado niveles críticos. Desde 2008 nuevos oligarcas han empleado sus fortunas para comprar diarios y consolidar así su poder en el país. Uno de ellos, Andrej Babis, el primer ministro, dirige los dos diarios más influyentes de la República Checa. Se han emprendido procesos judiciales en su contra por un presunto fraude cometido con las subvenciones europeas. Aunque se sospeche que controla esos diarios –pese a lo estipulado en la ley relativa a los conflictos de interés– nada impide su ascenso político. En abril de 2018 tres periodistas de investigación checos fueron intimidados por la policía debido a sus investigaciones sobre los negocios de Babiš. En septiembre de 2018 la periodista Petra Procházková, reconocida por sus reportajes de guerra, fue despedida tras 27 años de buenos y leales servicios. La causa: denunciar la injerencia del Primer Ministro en la línea editorial de una de las principales publicaciones que posee. Otro oligarca ha dado de qué hablar, aunque su apetito de medios de comunicación no ha afectado el mercado checo: en 2018 Daniel Křetínský –el quinto hombre más rico del país– emprendió una ofensiva en el mercado francés; compró numerosas publicaciones, entre ellas Elle y Marianne, e incursionó en el capital de Le Monde.

40
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

-6

34 en 2018

Puntuación

+3

21.89 en 2018

  • 0
    periodistas muertos en 2019
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2019
  • 0
    colaboradores muertos en 2019
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