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16 Noviembre 2011 - Actualizado el 20 Enero 2016

Occupy Wall Street: bloqueos a la prensa y nuevos arrestos durante la evacuación de un campamento en Nueva York


“Zuccotti Park no es la plaza Tiananmen”, creyó bueno recordar el 15 de noviembre de 2011 el demócrata Scott Stringer, presidente del distrito de Manhattan, mientras que uno de los principales campamentos del movimiento Occupy Wall Street –establecido en ese parque–era evacuado sin miramientos por la policía ese mismo día. Reporteros sin Fronteras constata que este llamado del político no fue muy respetado por las fuerzas del orden. Nuevos arrestos de periodistas y bloqueos de acceso para la prensa caracterizaron esta redada policíaca, agravando el balance, ya de por sí cargado, de los ataques a la libertad de informar desde el inicio del movimiento. Según The Associated Press (AP), una decena de periodistas fue arrestada durante esta jornada del 15 de noviembre, entre ellos se encontraban dos empleados de la agencia, la reportera Karen Matthews y el fotógrafo Seth Wenig, detenidos durante cuatro horas. Matthew Lysiak, del diario Daily News, también fue interpelado en los alrededores de Zuccotti Park. Julie Walker, periodista independiente y colaboradora de AP, corrió la misma suerte cuando de entrada se había identificado como una profesional de los medios de comunicación. En su caso se presentó el cargo de “mala conducta” (“disorderly conduct”). Doug Higginbotham, videoasta independiente del canal TV New Zealand, fue esposado y le confiscaron su acreditación de prensa cuando intentaba cubrir el regreso de los manifestantes evacuados del parque. “El movimiento Occupy Wall Street es un tema de interés público primordial y su cobertura no debe sufrir ninguna restricción. La libertad de expresión y de información está garantizada en la Primera Enmienda de la Constitución, pilar de la democracia estadounidense, burlada por la actitud de las fuerzas del orden. Exigimos de nuevo que se retiren todos los cargos presentados contra los periodistas detenidos, sean profesionales de los medios de comunicación o pertenezcan al movimiento Occupy Wall Street, en Nueva York y fuera de allí”, concluyó Reporteros sin Fronteras. Foto: AFP ______________ 09.11.11 - “Reunión ilegal”, “mala conducta”: los periodistas que cubren los movimientos Occupy Wall Street enfrentan inculpaciones absurdasbr> En ocasiones arrestados y casi enseguida puestos en libertad; a veces detenidos y liberados pero acusados de “reunión ilegal”, “mala conducta” o “falta de acreditación”, los periodistas que cubren las marchas o asambleas del movimiento Occupy Wall Street no sólo enfrentan la frecuente brutalidad de las fuerzas del orden, sino también una especie de ‘lotería’ judicial tras ser interpelados. La situación varía según los estados y las legislaciones locales, pero no por ello deja de constituir un ataque a la libertad de informar. Y esto vale tanto para los profesionales de los medios de comunicación como para los blogueros y activistas que realizan su propia cobertura de los acontecimientos. “Todos los testimonios, cualesquiera que sea el lugar, tienen un punto en común: en todos los casos de los que tenemos conocimiento el afectado ha asegurado haberse identificado como periodista ante las fuerzas del orden. En vano. Esta actitud acredita la hipótesis de que, más allá del movimiento en sí, es la información sobre Occupy Wall Street lo que se bloquea. ¿Se trata de negar a cualquier precio información cuyo interés público es tan evidente? Si este es el caso, se vacía de contenido la Primera Enmienda de la Constitución. La otra cuestión concierne a la naturaleza de las acusaciones –a veces retenidas, en ocasiones retiradas–, muy variables en su definición por una ‘infracción’ a priori idéntica. En nombre del derecho de informar y de ser informado, consagrado en la Constitución, pedimos a las jurisdicciones concernientes que retiren todo cargo contra los individuos que llevan a cabo de manera pacífica su actividad”, declaró Reporteros sin Fronteras. Dos conocidos casos, registrados el 2 de noviembre de 2011, son el de la fotógrafa de Milwaukee Journal Sentinel, Kristyna Wentz-Graff y el de la periodista independiente y diseñadora gráfica Susie Cagle. La primera fue detenida durante una manifestación frente a las instalaciones de la Universidad de Wisconsin, en Milwaukee; después fue puesta en libertad sin que se retuviera ningún cargo contra ella. La segunda, corrió la misma suerte en Oakland, California, y estuvo detenida cerca de catorce horas en dos prisiones. Aunque fue puesta en libertad, Susie Cagle enfrenta el cargo de “reunión ilegal” (“unlawful assembly”) y deberá comparecer ante el tribunal en diciembre. También en Oakland, durante las manifestaciones de la semana precedente, la policía uso su arma contra el videoasta Scott Campbell, de 30 años de edad, durante un enfrentamiento de las fuerzas del orden y los manifestantes. El caso, revelado por la prensa local el 7 de noviembre, puso en aprietos a las autoridades, incluidos los policías, quienes admitieron un “uso de la fuerza no provocado e inapropiado”. El 6 de noviembre en Orlando, Florida, fueron arrestados once manifestantes del colectivo Occupy Orlando, entre ellos dos miembros del equipo de comunicación, privando al movimiento de toda difusión de imágenes. El 30 de octubre en Nashville, Tennessee, fue detenido John Meador, de Nashville Scene Reporter, tras haber presentado su acreditación de prensa dos veces durante una manifestación frente al capitolio del estado. El periodista es juzgado por “allanamiento de morada” (“criminal trespass”) y “alteración del orden público” (“public intoxication”). Los primeros periodistas detenidos durante las grandes manifestaciones inaugurales de Nueva York también han hecho frente a diversos cargos. Detenido ocho horas el 24 de septiembre por falta de acreditación, John Farley, de la revista MetroFocus, fue exonerado el 2 de noviembre de la acusación de “mala conducta” (“disorderly conduct”). No fue el caso de Natasha Lennard, colaboradora independiente de The New York Times, y de Kristen Gwynne, del sitio web AlterNet, detenidas el 1 de octubre.