Laos

Laos

No se ve la luz al final del túnel

El Partido Revolucionario Popular de Laos (PPRL) controla por completo los medios de comunicación. El único momento en que los ciudadanos pueden percibir un poco de pluralismo es cuando los canales de televisión nacionales transmiten las sesiones de la Asamblea Nacional, durante las cuales pueden expresarse algunas divergencias entre las facciones del PPRL. La población, cada vez más consciente de los límites impuestos a la prensa oficial, recurre a Internet, a las redes sociales. Un decreto (vigente desde finales de 2014) que castiga con penas de prisión a los internautas que critiquen al gobierno y al Partido Comunista (en el poder), amenaza el desarrollo de las plataformas informativas en línea. Este decreto exige que las personas se identifiquen con su nombre, registrado oficialmente ante las autoridades. Resultado: se calcula que en el país sólo existe medio millón de internautas, apenas 10% de la población. En enero de 2016 entró en vigor un decreto del Primer Ministro que autoriza la instalación de medios de comunicación extranjeros en el país, pero a condición de que acepten que sus contenidos sean sometidos a la censura del partido. Así, sólo las agencias de prensa Xinhua (china) y Nhân Dân (vietnamita) han podido abrir oficinas en Vientián. La blogósfera comienza a emerger tímidamente, a pesar de que quienes hacen comentarios en las redes sociales pueden enfrentar procesos legales. Una bloguera fue condenada a cinco años de prisión en diciembre de 2019 por haber intentado informar a sus conciudadanos sobre las inundaciones registradas en el sur del país.

172
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

-1

171 en 2019

Puntuación

-0.21

64.49 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
Ver el Barómetro