Laos

Laos

No se ve la luz al final del túnel

El Partido Revolucionario Popular de Laos (PPRL) controla por completo los medios de comunicación. La población, cada vez más consciente de los límites impuestos a la prensa oficial, recurre a Internet, a las redes sociales. Un decreto (vigente desde finales de 2014) que castiga con penas de prisión a los internautas que critiquen al gobierno y al gobernante Partido Comunista, amenaza el desarrollo de las plataformas informativas en línea. Este decreto también exige que las personas se identifiquen sistemáticamente con su nombre, registrado oficialmente ante las autoridades. Resultado: se calcula que en el país sólo existe medio millón de internautas, apenas 10% de la población. En enero de 2016 entró en vigor un decreto del Primer Ministro que autoriza la instalación de medios de comunicación extranjeros en el país, pero a condición de que acepten que sus contenidos sean sometidos a la censura del partido. Así, sólo las agencias de prensa Xinhua (china) y Nhân Dân (vietnamita) han podido abrir oficinas en Vientián. Una dramática muestra del estado de la libertad de información en un “agujero negro” como Laos es el hecho de que se impidió a los periodistas, locales y extranjeros, cubrir el derrumbe de una represa en Mekong, en julio de 2018; no ha podido determinarse con exactitud el número de muertos y desaparecidos (se sabe que fueron cientos).

171
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

-1

170 en 2018

Puntuación

-1.92

66.41 en 2018

  • 0
    journalistes tués en 2019
  • 0
    journalistes citoyens tués en 2019
  • 0
    collaborateurs tués en 2019
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