Kenia

Kenia

La libertad de prensa se deteriora poco a poco

En Kenia la libertad de prensa se erosiona lentamente. Desde 2016 las autoridades han usado como argumento la situación de inestabilidad política y la seguridad del país para restringir la libertad de información. Durante las campañas electorales la prensa suele sufrir agresiones físicas de las fuerzas de seguridad y de la población, intimidaciones y amenazas públicas de políticos, la confiscación de su equipo y la supresión de contenidos periodísticos. Si los periodistas cubren las actividades organizadas por la oposición, describen de manera negativa al partido en el poder (el partido del presidente) o hablan de las deficiencias del gobierno, pueden pagarlo caro. A inicios de 2018 cuatro canales de televisión privados fueron suspendidos por haber desobedecido la prohibición del presidente Uhuru Kenyatta de difundir la investidura simbólica de Raila Odinga, su principal opositor político. La Constitución de 2010 garantiza la libertad de información, sin embargo, sigue fortaleciéndose el arsenal legislativo que permite amordazar a la prensa criminalizándola. En 2018 fue aprobada una nueva ley relativa a los contenidos difundidos en línea, que castiga la difamación con elevadas multas y penas de prisión. El cerco se estrecha en torno a la prensa del país: la industria de medios de comunicación privados sufre la asfixia económica, mientras que los medios de comunicación públicos padecen la autocensura.

100
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

-4

96 en 2018

Puntuación

+1.62

30.82 en 2018

Contactos

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