Estados Unidos

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La Primera Enmienda, bajo crecientes ataques

La libertad de prensa, inscrita en mármol en la Primera Enmienda de la Constitución de 1787, ha enfrentado últimamente grandes obstáculos en Estados Unidos, sobre todo desde que Donald Trump fue elegido presidente. En ataques verbales a periodistas, Trump ha calificado varias veces a la prensa de "enemigo del pueblo estadounidense". El mandatario también intentó impedir el acceso a la Casa Blanca de reporteros de ciertos medios de comunicación, en represalia por artículos y reportajes que lo criticaban. Las perspectivas que ofrece el gobierno de Donald Trump son poco alentadoras. Sin embargo, es necesario recordar que su predecesor dejó una herencia lamentable en materia de libertad de prensa y acceso a la información. Aún hay periodistas detenidos que enfrentan cargos penales debido a su cobertura de las manifestaciones en el país. El gobierno de Barack Obama declaró la guerra a los informantes (whistleblowers) por la filtración de información y emprendió más procesos judiciales contra informantes que todos los gobiernos anteriores juntos. Los periodistas estadounidenses aún no cuentan con una "ley escudo" (shield law) a escala federal que garantice su derecho a no revelar información confidencial sobre su trabajo y el derecho a proteger a sus fuentes. A esto se suma el aumento en los últimos años de los registros a periodistas efectuados en las fronteras de Estados Unidos y el que se haya prohibido entrar al país a periodistas extranjeros que habían abordado temas delicados, como la situación en Kurdistán o las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

43
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2017

Clasificación

-2

41 en 2016

Puntuación

+1.39

22.49 en 2016

  • 0
    periodistas muertos en 2017
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2017
  • 0
    colaboradores muertos en 2017
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