Armenia

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Existe diversidad, pero aún no hay independencia

En Armenia ha florecido la diversidad en el paisaje mediático. Sin embargo, el gobierno creado tras la “Revolución de Terciopelo” –que se vivió en la primavera de 2018– no ha logrado impedir su polarización. La línea editorial de los principales canales de televisión comulga con los intereses de sus propietarios. Siguen siendo grandes retos la transparencia respecto a la propiedad de los medios de comunicación y la independencia periodística. Esta última se vio aún más restringida con el estado de emergencia declarado el 27 de septiembre de 2020 a raíz del estallido del conflicto de Nagorno-Karabaj, territorio en disputa con Azerbaiyán. Además, los periodistas siguen siendo objetivos de ciertos grupos políticos, como lo ilustra el ataque a las oficinas de Radio Azatutyun poco después del alto el fuego, el 10 de noviembre. Es preocupante el aumento de los procesos judiciales emprendidos contra periodistas, así como los excesos observados en la lucha contra la desinformación; la implicación de los servicios secretos en ese sentido, también es alarmante. Otro motivo de preocupación es la detención de usuarios de las redes sociales y los intentos de promulgar leyes sin que exista una discusión previa con la sociedad civil y los profesionales de la información. El periodismo de investigación, que prospera en Internet, está bien posicionado para desempeñar un importante papel en la lucha nacional contra la corrupción.

63
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021

Clasificación

-2

61 en 2020

Puntuación

+0.23

28.60 en 2020

  • 0
    periodistas muertos en 2021
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2021
  • 0
    colaboradores muertos en 2021
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