ACCIONES DE RSF

Forbidden Stories, un arma de defensa contra la censura

Con las agresiones a periodistas, de nuevo en 2017 fue el derecho a la información de millones de ciudadanos lo que se sacrificó. Difícilmente podrá encontrarse solución a los principales problemas del mundo –la corrupción, los escándalos medioambientales, el extremismo violento– sin el trabajo esencial de los periodistas. Es urgente que se garantice su seguridad para que puedan realizar su labor, así como acabar con la impunidad de la que gozan los autores de los ataques en su contra.


Con este fin RSF y Freedom Voices Network crearon en noviembre pasado Forbidden Stories, un proyecto que busca apoyar el periodismo de investigación y evadir la censura. Su objetivo es proteger la información de los periodistas, dar seguimiento a sus investigaciones y publicarlas si estos son detenidos o asesinados.


Forbidden Stories permite a los periodistas amenazados proteger su trabajo ofreciéndoles un lugar seguro donde guardarlo, al cual pueden enviar su información a través de canales de comunicación codificados. Si un periodista se ve amenazado y ya no puede continuar con su investigación, el equipo de Forbidden Stories estará en medida de acceder a su información, compartirla con una red de medios de comunicación internacionales que colaborará para concluir la investigación y darle la mayor difusión posible. El Consorcio Internacional de Periodistas de investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) colabora con este proyecto.


Protegiendo la información de los periodistas y dando seguimiento a su trabajo cuando ya no pueden seguir realizándolo, Forbidden Stories quiere enviar un fuerte mensaje a los enemigos de la libertad de información: “Pueden intentar detener al mensajero, pero no lograrán detener el mensaje”.

La necesidad de fortalecer los mecanismos internacionales de protección a periodistas

2017 fue un año en el que se tomó conciencia a escala internacional de la necesidad de mecanismos concretos para proteger a los periodistas en el mundo; el trabajo de RSF con la coalición #ProtectJournalists ha contribuido a ello. En noviembre pasado Antonió Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, anunció que se movilizaría en todo el sistema de la ONU, en departamentos y programas estratégicos, una red de centros de coordinación para reforzar la seguridad de los periodistas. El objetivo de esta medida es compartir información sobre los casos de periodistas en peligro, coordinar y armonizar las estrategias relativas a su protección en el mundo. Meses antes Antonió Guterres decidió crear un canal de comunicación prioritario con organizaciones defensoras de la libertad de prensa y nombró coordinadora de esta herramienta a Ana María Menéndez Pérez, su asesora para Asuntos Políticos, a fin de que los casos urgentes de periodistas en peligro se conduzcan directamente a la oficina del Secretario General y facilitar una respuesta rápida a escala internacional, como lo habían pedido RSF y la coalición #ProtectJournalists.


Esta iniciativa constituye una primera etapa importante, ya que el Plan de Acción y las resoluciones adoptadas por la ONU sobre la seguridad de los periodistas y la lucha contra la impunidad han sido hasta ahora letra muerta. Para avanzar aún más, la coalición ha solicitado en repetidas ocasiones a la ONU y a sus Estados miembros que se cree el puesto de Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la seguridad de los periodistas. Contar con un mandato específico, que tenga la capacidad de actuar rápidamente y posea un verdadero peso político para dirigir los centros de coordinación, permitirá vigilar que los gobiernos cumplan con sus obligaciones. Varios Estados ya han manifestado su apoyo a la propuesta de RSF; en Nueva York, Ginebra y París se han creado grupos a favor de fortalecer la seguridad de los periodistas, que reúnen a Estados miembros de la ONU y de la UNESCO



"Periodistas asesinados"

"Periodistas detenidos"

"Periodistas secuestrados"

"Periodistas desaparecidos"

Resumen