Turkmenistán

Turkmenistán

Un “agujero negro de la información” que se expande

En Turkmenistán todos los medios de comunicación están controlados por el Estado y los pocos internautas que hay en el país sólo tienen acceso a una versión muy censurada de la Web. Pero para el presidente Gurbangulí Berdimujamédov, quien se hace llamar “Padre protector”, esto no es suficiente: intensificó la represión de los pocos corresponsales de medios de comunicación exiliados que aún trabajan en el país (clandestinamente); en los últimos años algunos han sido detenidos, torturados, agredidos u obligados a dejar de ejercer su oficio. Esto ha llevado a las redacciones a recurrir a los periodistas ciudadanos. So pretexto de “embellecer las ciudades”, las autoridades emprenden de forma regular su campaña de erradicación de antenas parabólicas, privando así a la población de una de las últimas posibilidades de tener acceso a una información no controlada. La nueva ley del país que regula el sector audiovisual, teóricamente autoriza que existan cadenas privadas, a condición de que también promuevan una “imagen positiva de Turkmenistán”. En 2018 la ONU reconoció oficialmente que el Estado de Turkmenistán era responsable de la muerte de la periodista Ogulsapar Muradova, ocurrida hace doce años, quien fue víctima de malos tratos cuando estaba detenida.

180
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019

Clasificación

-2

178 en 2018

Puntuación

+1.24

84.20 en 2018

  • 0
    journalistes tués en 2019
  • 0
    journalistes citoyens tués en 2019
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    collaborateurs tués en 2019
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