Tayikistán

Tayikistán

Cantar alabanzas al “líder de la nación”

La postura represiva del presidente Emomali Rakhmon, que ahora se nombra “Fundador de la Paz y la Unidad Nacional, Líder de la Nación”, no deja de acentuarse, poniendo en peligro el frágil consenso nacional construido sobre las cenizas de la guerra civil que devastó el país entre 1992 y 1997. Las presiones del gobierno, aunadas a la crisis económica, provocaron el cierre de la mayoría de los medios de comunicación independientes –fue el caso de los diarios Ozodagon y Païk– y que decenas de periodistas se exiliaran. Para los últimos reporteros que aún trabajan en Tayikistán, el acoso de los servicios secretos, las intimidaciones y el chantaje se han vuelto cotidianos; algunos de ellos estarían en la lista negra de “terroristas”. Este clima, propicio para la impunidad de los funcionarios corruptos, ha generado una autocensura asfixiante. El periodista Khaïrullo Mirsaïdov estuvo detenido ocho meses por haber revelado un caso de malversación de fondos públicos. En lo que respecta a los periodistas extranjeros, cuando no les niegan la acreditación de prensa, los amenazan con quitárselas. Las autoridades emplean nuevas técnicas para controlar aún más las comunicaciones; también se valen de sus “fábrica de troles” para desacreditar a las voces críticas. El bloqueo de los principales sitios web informativos y de las redes sociales se ha vuelto casi permanente.

161
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

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161 en 2019

Puntuación

+1.32

54.02 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
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    colaboradores muertos en 2020
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