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15 Octubre 2019

Siria: El Kurdistán sirio, a punto de convertirse en un agujero negro para la información

Journalists at Semalka Border Crossing, October 14. (Photo: Hejar Seyid)
Reporteros sin Fronteras (RSF) expresa su profunda preocupación por los periodistas locales que aún se encuentran en el noreste kurdo de Siria, de donde han huido muchos periodistas desde el 13 de octubre, cuando dos de ellos fueron asesinados por un bombardeo turco. RSF hace un llamamiento a todas las partes en conflicto para que respeten sus obligaciones internacionales de proteger a los medios en la región, donde la seguridad sigue empeorando y que podría convertirse en otro agujero negro para las noticias y la información.

Entre los numerosos periodistas que han huido de la región desde el 13 de octubre se cuentan el corresponsal de la BBC Feras Kilani, quien ha informado de que se ha marchado al Kurdistán iraquí. El hundimiento de la seguridad en el Kurdistán sirio se debe a una ofensiva turca y ahora a una contraofensiva del gobierno sirio, que comenzó a desplegar sus fuerzas en el noreste después de llegar a un acuerdo con los kurdos.

 

Saad Ahmad, reportero de la agencia de noticias kurda Hawar News (ANHA), y Mohamed Hossien Rasho, reportero de Çira TV, una emisora de televisión kurda con sede en Suecia, fueron asesinados cuando las fuerzas turcas bombardearon un convoy de civiles acompañados por soldados kurdos y periodistas cerca de Ras Al-Ayn, en Serekaniye, el 13 de octubre, matando e hiriendo a decenas de personas.

 

El convoy partió de Qamishli con el objetivo de asistir a una protesta en Ras Al-Ayn contra la incursión turca. Según ha explicado a RSF el Sindicato de Periodistas Kurdos Sirios, al menos otros ocho periodistas resultaron heridos. Todos eran periodistas locales que trabajaban para medios regionales como las agencias de noticias kurdas Hawar News y Firat News (ANF), la agencia de noticias siria North Press Agency (NPA), el canal de televisión kurdo Sterk TV y el canal de televisión kurdo-iraquí Rudaw.

 

"El noreste de Siria puede perder a sus periodistas y convertirse en un agujero negro para las noticias y la información si las autoridades turcas y sirias no hacen todo lo posible para garantizar su seguridad y permitirles trabajar", advierte Sabrina Bennoui, directora del departamento de Oriente Medio de RSF. "Cualquier ataque contra periodistas está estrictamente prohibido por el derecho internacional, que requiere que las partes en conflicto protejan a los trabajadores de los medios junto con el personal humanitario y todos los demás civiles".

 

Un equipo de France 2 TV formado por Stéphanie Pérez, Nicolas Auer y Yan Kadouch estaba en la parte trasera del convoy civil atacado por las fuerzas turcas el 13 de octubre, pero ninguno resultó herido.

 

Mientras tanto, internet lleva desconectado en el noreste de Siria desde la noche del 13 de octubre, lo que dificulta aún más el acceso a noticias e información, según el Centro de Información de Rojava.

 

En respuesta al aumento de riesgos para los periodistas, RSF hace un llamamiento a los medios de comunicación para que tomen todas las medidas necesarias para garantizar el máximo nivel de protección posible e insta a quienes viajen a la región a consultar el Manual de Seguridad para Periodistas de la organización, disponible en inglés y francés, español y árabe.

 

Siria ocupa el puesto 174, de 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019 publicada por Reporteros sin Fronteras, mientras que Turquía ocupa el puesto 157.