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27 Noviembre 2007 - Actualizado el 20 Enero 2016

Las autoridades implican a un periodista de Telesur en un secuestro cometido por las FARC


Reporteros sin Fronteras condena las acusaciones efectuadas por el director de la policía contra William Parra, del canal latinoamericano Telesur, tras la entrevista de un policía rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sus manifestaciones comprometen las actividades y la seguridad de los periodistas.
Reporteros sin Fronteras condena las alegaciones vertidas por el director de la Policía Nacional colombiana, general Oscar Naranjo, contra William Parra, colaborador del canal latinoamericano Telesur, al que acusa de manipulación y complicidad con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el secuestro del capitán Guillermo Javier Solórzano, que tuvo lugar el 4 de junio de 2007. William Parra había hecho una entrevista al rehén, que se emitió el pasado 25 de noviembre en el documental titulado “Voces desde la selva”. “Las acusaciones contra William Parra son injustificadas y pueden comprometer sus actividades profesionales y su seguridad. Las manifestaciones del general Oscar Naranjo equivalen a decir que un periodista sería cómplice del secuestro que cubre. No cesa de aumentar la lista de profesionales de los medios acusados por algunas autoridades colombianas, y algunos de ellos han tenido que abandonar recientemente el país porque estaban amenazados. Pedimos al gobierno colombiano que no instrumentalice en detrimento de la libertad de prensa las tensiones existentes con el presidente Hugo Chávez, respecto a la liberación de los rehenes de las FARC. Recordamos que otro corresponsal colombiano de Telesur, Freddy Muñoz, estuvo amenazado por los paramilitares y detenido, cerca de un año, por su pretendida pertenencia a las FARC, tras la difusión de una foto trucada”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. La entrevista de Guillermo Javier Solórzano, grabada en el mes de octubre, fue dada a conocer por William Parra a la senadora colombiana de la oposición Piedad Córdoba, poco antes de hacerse pública. La senadora viajó a Caracas a mostrar la grabación al presidente venezolano Hugo Chávez. Tres días antes, el presidente colombiano puso fin a la mediación de la parlamentaria, y de su homólogo venezolano, con las FARC. Las autoridades colombianas acusaron inmediatamente al periodista de Telesur de manipular la emoción provocada por esa prueba vital para destacar el papel de Hugo Chávez, cuando en realidad el vídeo se grabó antes de que Alvaro Uribe le confiara el papel de mediador. William Para “está implicado en el delito de secuestro, porque su papel no es grabar pruebas de vida en los campamentos de las FARC”, declaró el general Oscar Naranjo. El director de la policía ha pedido a William Parra que aclare la naturaleza de sus relaciones con la guerrilla, y le acusa de presionar a la familia del rehén para que dijera que el vídeo se había grabado una semana antes. Alvaro Uribe ha expuesto sus acusaciones en un comunicado. William Parra ha declarado a Reporteros sin Fronteras que hace varias semanas entregó la entrevista, sacada del documental, a la familia de Guillermo Javier Solórzano, pero que el trabajo no se terminó hasta el 23 de noviembre. Personas allegadas al capitán han declarado al diario venezolano El Universal que ningún periodista les ha forzado a decir que las pruebas de que sigue con vida se han conseguido gracias a la mediación del presidente de Venezuela. El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) ha ofrecido protección al periodista, y con ese objeto se ha puesto en contacto con Telesur. Camilo Romero, jefe de corresponsalía de Telesur en Colombia responsabiliza al gobierno colombiano de la seguridad de todo el equipo que se encuentra en Colombia.