Irlanda

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Concentración nociva y una necesaria reforma de la ley de difamación

A lo largo de 2020 han fracasado las viejas promesas del Ministerio de Justicia de reformar la ley de difamación, lo que ha contribuido a obstaculizar el trabajo de los periodistas que investigan a personalidades de alto rango o intereses privados importantes. Entre otras cosas, se pide que se limiten las indemnizaciones, a menudo excesivas, y que se supriman las demandas por difamación ante un jurado del Tribunal Supremo, que siguen constituyendo amenazas a la libertad de prensa en Irlanda. Las cantidades exorbitantes y los costes en los que se incurre en caso de litigios por difamación han alimentado un clima de autocensura en los medios de comunicación irlandeses, en particular en lo que respecta a personalidades que no dudan en emprender acciones legales. La alta concentración de la propiedad de los medios pesa sobre la pluralidad e independencia de la prensa, especialmente de la local. Muchas cabeceras regionales se han visto al borde del colapso financiero en 2020, mientras que Independent News and Media (INM) controla los diarios y las ediciones dominicales, y la empresa semipública RTE, que se enfrenta a crecientes cargas financieras, domina la radiodifusión. El nacimiento de la Comisión sobre el futuro de los medios de comunicación, creada por la Dáil Éireann (Asamblea de Irlanda) en octubre de 2020, es un paso adelante en el reto que representa la defensa de una prensa diversa y real en Irlanda, aunque le resta fuerza el hecho de que esta entidad carezca de los poderes y recursos necesarios para llevar a cabo una reforma significativa. 

12
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021

Clasificación

+1

13 en 2020

Puntuación

-0.69

12.60 en 2020

  • 0
    periodistas muertos en 2021
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2021
  • 0
    colaboradores muertos en 2021
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