Estonia

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La prensa, en la mira de la extrema derecha y del Kremlin

En 2019 los medios de comunicación estonios se enfrentaron a nuevos desafíos y los periodistas se cuestionaron cuál era su nuevo margen de acción en cuestión de libertad de información. Miembros del Partido Popular Conservador de Estonia (EKRE, por sus siglas en estonio, extrema derecha), que pertenece a la coalición en el poder, agredieron verbalmente a periodistas con tal violencia que la Presidenta de la República, Kersti Kaljulaid, tuvo que intervenir. Por otra parte, se restringió la libertad de información en una de las redacciones más importantes del país. Informes revelaron que el propietario del Postimees, el diario más antiguo de Estonia (fundado en 1857), interfirió en el trabajo de los periodistas y usó el periódico para hacer publicidad sobre otros asuntos que le interesaban. Tras ello, la mayoría de los periodistas del área de investigación renunció. Este escándalo suscitó un gran debate sobre la necesidad de respetar la libertad de informar. Estonia es un pequeño país en el que la propiedad de los medios de comunicación se concentra en unas cuantas manos. La propaganda proveniente de la vecina Rusia también es preocupante. A finales de 2019 el gobierno de Estonia obligó a Sputnik, cercano al Kremlin, a cerrar la oficina que tenía en la capital, Tallin. Las autoridades justificaron esta decisión argumentando que uno de los directores generales del holding de Sputnik enfrentaba sanciones de la Unión Europea por socavar la soberanía e integridad territorial de Ucrania. En represalia, el gobierno ruso emprendió una campaña contra Estonia, acusándola de reprimir a los medios de comunicación rusos.

14
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

-3

11 en 2019

Puntuación

+0.34

12.27 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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