Depredador

Gotabaya RAJAPAKSA

Nacido el 20 de junio de 1949



Presidente de la República Socialista Democrática de Sri Lanka desde 

el 18 de noviembre de 2019, 

secretario de Estado del ministro de Defensa entre 

2005 y 2015 Depredador desde 2005 


Sri Lanka, 127°/180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021


 


    MÉTODO DE DEPREDACIÓN: el espectro de los escuadrones de la muerte





La victoria de Gotabaya Rajapaksa en las elecciones presidenciales de finales de 2019 volvió a hundir a Sri Lanka en las horas más oscuras de su historia. “Gota”, teniente coronel en el ejército, ocupó el cargo de secretario de Estado en el Ministerio de Defensa bajo la presidencia de su propio hermano, Mahinda Rajapaksa. Fue durante la “década negra”, entre 2005 y 2015, un período que también se corresponde con el fin de la guerra civil y el sangriento aplastamiento de las guerrillas separatistas tamiles, en 2009. Durante este período, Gotabaya Rajapaksa se ganó otro sobrenombre: “Terminator”. Esta distinción se la debe al papel que desempeñó como conductor de los escuadrones de la muerte, también conocidos como la “banda de la camioneta blanca”, en referencia a los vehículos en los que los periodistas eran secuestrados, torturados y, en algunos casos, ejecutados bajo las órdenes del ministro Gotabaya.

Con este historial, es lógico que el ascenso de Gotabaya a la presidencia haya despertado a los viejos demonios: no solo ha tomado las riendas del Ministerio de Defensa, sino que ha nombrado primer ministro a su propio hermano, el expresidente Mahinda. Desde entonces, se han desplegado otras armas: órdenes de arresto, allanamientos en las oficinas de ciertos medios de comunicación, maniobras de desinformación, amenazas de muerte, etc. De hecho, una gran parte de la prensa de Sri Lanka está reducida a la autocensura, ya sea como resultado de las acciones de Gotabaya Rajapaka en el pasado o del desempeño de su mandato actual.



    OBJETIVOS PREDILECTOS: los fantasmas del pasado, las amenazas del presente




    Muchos periodistas de Sri Lanka se enfrentan ahora a un terrible dilema que se reduce a: hacer su trabajo o arriesgar la vida. Tienen que lidiar con los fantasmas de sus numerosos colegas que fueron ejecutados en el pasado: la impunidad por los crímenes cometidos contra los periodistas por orden de Gotabaya Rajapaksa sigue siendo absoluta. Según el recuento de RSF, durante su mandato en Defensa, al menos 14 periodistas fueron asesinados o dados por desaparecidos. 


    Después de sufrir torturas o de recibir amenazas, otros 20 prefirieron abandonar el país. En este contexto, parece extremadamente peligroso investigar temas delicados, que comienzan por la situación de la minoría tamil o la de las poblaciones musulmanas de la isla. Los que se atreven a adentrarse hasta allí pagan por una doble amenaza: en el frente judicial, la policía los hostiga con órdenes de arresto; en el plano físico, reciben amenazas de muerte y, en este último caso, la policía evita cuidadosamente cursar la denuncia. El terror ha vuelto a todos los frentes.



    DISCURSO OFICIAL: llamada al asesinato y al olvido

    “¡Asqueroso cerdo come mierda! ¡Asquerosos y malditos periodistas de mierda! La gente os matará". (Julio de 2012, en una entrevista).

    "No nos detengamos en el pasado. Estoy tratando de convertirme en el futuro presidente de Sri Lanka. Así que, mejor si te concentras en el futuro". (Octubre de 2019, en campaña electoral).