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11 Junio 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

Asesinan a un periodista de la BBC en el sur del país


11.06.2008 - Los talibanes asesinaron al periodista de la BBC, según el gobierno Al periodista afgano de la BBC Abdul Samad Rohani, cuyo cuerpo apareció acribillado de balas el 8 de junio de 2008 en la provincia de Helmand (Sur), probablemente le mataron los talibanes, según los primeros elementos de la investigación. “Creemos que el asesinato fue llevado a cabo por los talibanes para intimidar a los periodistas, y atentar contra la libertad de prensa”, ha declarado el ministerio en un comunicado con fecha del 10 de junio. El portavoz de los talibanes en la región, Qari Yusuf Ahmadi, ha desmentido cualquier implicación en el asesinato del corresponsal de la BBC, y envió su pésame al presidente de la Asociación de Periodistas Independientes Afganos (AIJA), Rahimullah Samandar, cuando apareció el cuerpo. Muchos periodistas que trabajan en la provincia de Helmand se sienten aun más impotentes y amenazados porque no saben con certeza quien ordenó el asesinato de su colega. “No sabemos quien es el enemigo. Hay personas que hacen lo que les viene en gana y echan la culpa a los talibanes. Los periodistas están en peligro, son vulnerables”, ha confiado el periodista Aziz Ahmad Shafe, que trabajaba con Abdul Samad Rohani en la BBC, a un reportero del Institute for War and Peace Reporting (IWPR). ----------------------- 08.06.2008 - Asesinan a un periodista de la BBC en el sur del país Reporteros sin Fronteras se encuentra Profundamente entristecida por la muerte de Abdul Samad Rohani, periodista del servicio en patchún de la British Broadcasting Corporation (BBC). Su cuerpo ha aparecido el 8 de junio de 2008 cerca de la ciudad de Lashkar Gah, capital de la provincia de Helmand (Sur), al día siguiente de que le secuestraran. El 7 de junio mataron en Somalia a otro colaborador de la radio y canal de televisión público británico. “Enviamos nuestro más sentido pésame a la familia y a los colegas de este periodista. A Abdul Samad Rohani le ha sucedido como a muchos otros colaboradores de la BBC, que asumen riesgos para garantizar la independencia y el pluralismo informativo en su país. En el sur de Afganistán, y a pesar de los peligros, se ocupan de cubrir los enfrentamientos, y son testigos de las exacciones que padecen los civiles”, ha declarado la organización. El 7 de junio de 2008 desapareció Abdul Samad Rohani después de que unos individuos armados pararan su vehículo en el suburbio de Lashkar Gah. Su cuerpo, alcanzado por tres disparos, apareció al día siguiente. Según el médico forense, al periodista le torturaron antes de matarle. Abdul Samad Rohani, de 25 años, estaba encargado del servicio en patchún de la BBC en la provincia de Helmand. También colaboraba con la agencia independiente de prensa afgana Pajhwok desde 2004. Según sus colegas, preguntados por RSF, Abdul Samad Rohani recibió, en varias ocasiones, amenazas telefónicas de un jefe local, que le acusaba de apoyar al gobierno de Kabul, y de “boicotear” los comunicados informativos de los talibanes. En 2006, el domicilio del periodista sufrió un ataque mientras él se encontraba ausente. “Era uno de nuestros mejores periodistas. Cubría una región muy difícil. Es un duro golpe para la libertad de prensa, pero con este tipo de actuaciones no conseguirán callar al pueblo”, ha manifestado Lotfolah Latif, redactor jefe de la BBC en Afganistán. Por su parte, Danesh Krokhil, director de la agencia Pajhwok, ha manifestado a Reporteros sin Fronteras su preocupación por la seguridad de los periodistas que “padecen muchas presiones por su trabajo independiente e imparcial”. Por otra parte, las autoridades afganas han condenado firmemente “este brutal asesinato”. Ya en 2007 los talibanes mataron, en la misma provincia de Helmand, a Sayed Agha y Adjmal Nasqhbandi, respectivamente chofer y guía del reportero italiano Daniele Mastrogiacomo. En Somalia, el 7 de junio de 2008 unos individuos armados mataron de varios disparos a otro colaborador de la BBC, Nasteh Dari Farah, cuando regresaba a su domicilio en Kismayu (Sur). Los agresores no han sido identificados.