Birmania

Birmania

Aung San Suu Kyi no ha cumplido sus promesas

En 2012, tras la primera victoria de la Liga Nacional para la Democracia (LND), partido político dirigido por Aung San Suu Kyi, los periodistas birmanos tenían la esperanza de ya no temer que los detuvieran y encarcelaran si criticaban al gobierno o a los militares. No obstante, la libertad de prensa no es una prioridad del gobierno de la “Dama de Rangún”, en el poder desde 2016. Entre 2013 y 2017 el país ascendió 20 lugares en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, pero la situación ha cambiado de forma brutal. El golpe más violento a la libertad de prensa fue la condena a siete años de prisión de los periodistas de Reuters Wa Lone y Kyaw Soe Oo, en septiembre de 2018. Los reporteros habían investigado la limpieza étnica contra la minoría musulmana rohinyá, a manos del ejército birmano. Tras pasar más de 500 días encarcelados –y una intensa movilización internacional– obtuvieron el perdón presidencial y fueron puestos en libertad; habían sido inculpados tras un proceso judicial injusto, que se basó en pruebas falsas. Su caso sirvió de advertencia a todo el gremio periodístico, para que piense dos veces si quiere publicar una investigación que podría molestar al gobierno civil o a la Tatmadaw (las fuerzas armadas). Existe una gran autocensura, sobre todo cuando se trata de abordar tres temas: la cuestión rohingya –incluso el término “rohinyá” está prohibido–; la religión budista (cimiento popular), y la figura de Aung San Suu Kyi, vista como la madre de la nación por la mayoría de la población. No obstante, el periodismo de investigación es prometedor, representado por medios de comunicación como los sitios web Myanmar Now, DVB y Mizzima; Mawkun Magazine y la BBC birmana. Desafortunadamente, aún no tienen muchos lectores y el modelo económico de prensa privada sigue siendo débil en general. Muchos periodistas son juzgados con base en el artículo 66(D) de la ley de telecomunicaciones, que sanciona la difamación. Los medios de comunicación del Estado funcionan como órganos de propaganda del gobierno. Por otro lado, en varios distritos del oeste del país se obstaculiza gravemente la libre circulación de información, pues el ejército puede cortar la conexión a internet por razones de “seguridad”.

139
en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020

Clasificación

-1

138 en 2019

Puntuación

-0.15

44.92 en 2019

  • 0
    periodistas muertos en 2020
  • 0
    Periodistas ciudadanos asesinados en 2020
  • 0
    colaboradores muertos en 2020
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