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Reporteros sin Fronteras publica la Primera clasificación mundial de la libertad de prensa (octubre de 2002)


La primera clasificación mundial de la libertad de prensa revela algunas sorpresas en las democracias occidentales: Estados Unidos figura por debajo de Costa Rica, e Italia se encuentra detrás de Benín. Los cinco países más liberticidas del mundo son Corea del Norte, China, Birmania, Turkmenistán y Bután.
Rang Pays Note
1 Finlandia 0,50
- Islandia 0,50
- Noruega 0,50
- Países Bajos 0,50
5 Canadá 0,75
6 Irlanda 1,00
7 Alemania 1,50
- Portugal 1,50
- Suecia 1,50
10 Dinamarca 3,00
11 Francia 3,25
12 Australia 3,50
- Bélgica 3,50
14 Eslovenia 4,00
15 Costa Rica 4,25
- Suiza 4,25
17 Estados Unidos 4,75
18 Hong Kong 4,83
19 Grecia 5,00
20 Ecuador 5,50
21 Benin 6,00
- Reino Unido 6,00
- Uruguay 6,00
24 Chile 6,50
- Hungría 6,50
26 África del Sur 7,50
- Austria 7,50
- Japón 7,50
29 España 7,75
- Polonia 7,75
31 Namibia 8,00
32 Paraguay 8,50
33 Croacia 8,75
- El Salvador 8,75
35 Taïwan 9,00
36 Mauricio 9,50
- Perú 9,50
38 Bulgaria 9,75
39 Corea del Sur 10,50
40 Italia 11,00
41 República Checa 11,25
42 Argentina 12,00
43 Bosnia-Herzegovina 12,50
- Mali 12,50
45 Rumania 13,25
46 Cabo Verde 13,75
47 Senegal 14,00
48 Bolivia 14,50
49 Nigeria 15,50
- Panamá 15,50
51 Sri Lanka 15,75
52 Uganda 17,00
53 Niger 18,50
54 Brasil 18,75
55 Costa de Marfil 19,00
56 Líbano 19,67
57 Indonesia 20,00
58 Comoras 20,50
- Gabón 20,50
60 República Federal de Yugoslavia 20,75
- Seychelles 20,75
62 Tanzania 21,25
63 República Centro africana 21,50
64 Gambia 22,50
65 Madagascar 22,75
- Tailandia 22,75
67 Bahrein 23,00
- Ghana 23,00
69 Congo 23,17
70 Mozambique 23,50
71 Camboya 24,25
72 Burundi 24,50
- Mongolia 24,50
- Sierra Leona 24,50
75 Kenia 24,75
- México 24,75
77 Venezuela 25,00
78 Kuwait 25,50
79 Guinea 26,00
80 India 26,50
81 Zambia 26,75
82 Autoridad Palestina 27,00
83 Guatemala 27,25
84 Malaui 27,67
85 Burkina Faso 27,75
86 Tayikistán 28,25
87 Chad 28,75
88 Camerún 28,83
89 Marruecos 29,00
- Filipinas 29,00
- Suazilandia 29,00
92 Israel 30,00
93 Angola 30,17
94 Guinea-Bissau 30,25
95 Argelia 31,00
96 Yibuti 31,25
97 Togo 31,50
98 Kirguizistán 31,75
99 Jordania 33,50
- Turquía 33,50
101 Azerbaiyán 34,50
- Egipto 34,50
103 Yemen 34,75
104 Afganistán 35,50
105 Sudán 36,00
106 Haití 36,50
107 Etiopía 37,50
- Ruanda 37,50
109 Liberia 37,75
110 Malaisia 37,83
111 Brunei 38,00
112 Ucrania 40,00
113 República Democrática del Congo 40,75
114 Colombia 40,83
115 Mauritania 41,33
116 Kazajistán 42,00
117 Guinea Ecuatorial 42,75
118 Bangladesh 43,75
119 Pakistán 44,67
120 Uzbekistán 45,00
121 Rusia 48,00
122 Irán 48,25
- Zimbabue 48,25
124 Bielorrusia 52,17
125 Arabia Saudí 62,50
126 Siria 62,83
127 Nepal 63,00
128 Túnez 67,75
129 Libia 72,50
130 Irak 79,00
131 Vietnam 81,25
132 Eritrea 83,67
133 Laos 89,00
134 Cuba 90,25
135 Bután 90,75
136 Turkmenistán 91,50
137 Birmania 96,83
138 China 97,00
139 Corea del Norte 97,50





Algunas sorpresas para las democracias occidentales: Estados Unidos está por debajo de Costa Rica, e Italia detrás de Benín.


Reporteros Sin Fronteras publica la primera clasificación mundial de la libertad de prensa. Para empezar, establece que la libertad de prensa se encuentra amenazada en las cuatro esquinas del planeta. Entre los veinte países peor clasificados se encuentran algunos Estados asiáticos, africanos, americanos y europeos. La situación de Asia es especialmente crítica, porque en ella se encuentran los cinco países más liberticidas del mundo: Corea del Norte, China, Birmania, Turkmenistán y Bután.


Si nos detenemos en los países mejor clasificados observaremos que el respeto a la libertad de prensa no es un privilegio de los países ricos. Entre ellos se encuentran algunos Estados, como Costa Rica o Benín, para recordarnos que la emergencia de una prensa libre no depende solamente de la situación económica de un país.


Para establecer esta clasificación, Reporteros Sin Fronteras ha pedido a algunos periodistas, investigadores y juristas, que respondieran a cincuenta preguntas relativas al conjunto de los atentados contra la libertad de prensa (asesinatos o detenciones de periodistas, censura, presiones, monopolio del Estado en determinados aspectos, sanciones para los delitos de prensa, regulación de los medios de comunicación, etc.). En el cuadro final aparecen ciento treinta y nueve países. Los restantes no están, por falta de informaciones fiables y contrastadas.


En los países peor clasificados, la libertad es solo una palabra hueca. No existen periódicos independientes. La única voz sigue siendo la de los medios de comunicación públicos, estrechamente controlados y vigilados por el gobierno. Los escasos periodistas independientes se ven constantemente acosados por las autoridades, encarcelados u obligados al exilio. La prensa internacional o está prohibida o se autoriza con cuentagotas, y en todos los casos vigilada muy de cerca.


A la cabeza de la clasificación se encuentran, ex aequo, cuatro países: Finlandia, Islandia, Noruega y Holanda. Los países escandinavos respetan escrupulosamente la libertad de prensa en su propio país y también dan pruebas, a través de sus posicionamientos, de su apego a la libertad de prensa en el extranjero. Recientemente, han dado pruebas de ello en Eritrea y en Zimbabue. El primer país no europeo es Canadá, que ocupa el quinto lugar.


Paradójicamente, algunos regímenes elegidos democráticamente se encuentran mal clasificados. Es el caso, entre otros, de Colombia (114 posición), o de Bangladesh (118 posición). En estos países, los movimientos armados, las milicias y los partidos políticos ponen en peligro constantemente la seguridad de los periodistas. El Estado, por su parte, no utiliza todos los medios de que dispone para proteger a los periodistas y combatir la impunidad que, frecuentemente, disfrutan los responsables de esa violencia.


Costa Rica mejor clasificado que Estados Unidos

La relativa mala clasificación de Estados Unidos (17 posición) esencialmente tiene que ver con el número de periodistas detenidos y encarcelados. Detenciones que a menudo están motivadas por la negativa de los periodistas a revelar sus fuentes a los tribunales. Por otra parte, desde el 11 de septiembre de 2001, varios profesionales de la prensa han sido detenidos por haber violado los perímetros de seguridad de determinados edificios oficiales.


De entre los países del Sur, Costa Rica es el mejor clasificado, en el puesto número 15. Este Estado de América Central ha sido, tradicionalmente, el mejor alumno del continente en materia de respeto a la libertad de prensa. Incluso, en febrero de 2002, abandonó el "club" de los diecisiete países americanos que continúan castigando, con penas de cárcel, el delito de "desacato" a los funcionarios. El asesinato del periodista Parmenio Medina, en julio de 2001, sigue representando una excepción en la historia de la prensa costarricense.


Cuba (134 posición), última dictadura del continente americano, es el único país de la región en el que no existe ninguna pluralidad informativa, y donde los periodistas son encarcelados. En Haití (106 posición), los periodistas son víctimas de las milicias, cuyas actuaciones están protegidas por el gobierno.


Una mala sorpresa en Europa: Italia

Los Estados de la Europa de los Quince se encuentran bien clasificados, con excepción de Italia (40 posición). En este país está seriamente amenazado el pluralismo informativo. El presidente del Consejo, Silvio Berlusconi, multiplica las presiones sobre la televisión pública, coloca a sus hombres de confianza en los medios de comunicación estatales y continúa acumulando las funciones de jefe del ejecutivo y patrón de un grupo privado de prensa. Por otra parte, el encarcelamiento del periodista Stefano Surace, condenado por antiguos delitos de prensa de hace treinta años, algunos casos de vigilancia de periodistas, registros, citaciones judiciales abusivas y secuestros de material, explican su mala posición.


Francia (11 posición) ocupa tan solo el octavo puesto entre los países de la Unión Europea, a causa de algunas disposiciones inquietantes para la protección del secreto de las fuentes, y de la situación de libertad vigilada de varios periodistas, durante estos últimos meses.


Entre los candidatos al ingreso en la Unión Europea, Turquía (99 posición) se encuentra especialmente mal clasificada. A pesar de los esfuerzos del gobierno, en la perspectiva de la adhesión del país a la Unión Europea, todavía hay muchos periodistas condenados a penas de cárcel, y los medios de comunicación se censuran frecuentemente. Las trabas a la libertad de información son particularmente graves en el sudeste del país.


En otros países europeos, como Bielorrusia (124 posición), Rusia (121 posición) y las ex repúblicas soviéticas, todavía es muy difícil ejercer la profesión de periodista. Varios profesionales de la prensa han sido asesinados, o se encuentran encarcelados, en esta parte del mundo. El periodista Grigory Pasko, encarcelado desde diciembre de 2001 en la región de Vladivostok (Rusia), fue condenado a cuatro años de cárcel por haber hecho públicas algunas imágenes de la flota militar rusa vertiendo deshechos radiactivos líquidos en el Mar de Japón.


La situación en Oriente Medio y la ambivalente actitud de Israel

Ningún país del mundo árabe figura entre los cincuenta primeros lugares de esta clasificación. Líbano se encuentra en la posición número 56, y el estado de la libertad de prensa en la región no es nada esperanzador. En Irak (130 posición) y en Siria (126 posición), el Estado utiliza todos los medios de que dispone para controlar a la prensa y acallar las voces disidentes. En particular, Saddam Hussein ha establecido un único objetivo para los medios de comunicación de su país: difundir la propaganda oficial. En Libia (129 posición) y en Túnez (128 posición), no se tolera ninguna crítica en relación con el coronel Muamar El Gadafi, ni con el presidente Zine Ben Alí.


A causa del debilitamiento político de la Autoridad Palestina (82 posición), se han reducido en esta zona los atentados al trabajo de los periodistas. Sin embargo, se han cerrado algunos medios de comunicación islamistas de oposición, se han producido varios intentos de intimidación y de agresión contra periodistas palestinos y extranjeros, y muchos temas siguen considerándose tabúes. El objetivo es muy claro: presentar al mundo una imagen unitaria del pueblo palestino y enmascarar, entre otras cosas, las manifestaciones de apoyo a los atentados anti-israelíes.


La actitud de Israel (92 posición) hacia la libertad de prensa es ambivalente. A pesar de las fuertes presiones ejercidas sobre la televisión y la radio públicas, el gobierno israelí respeta la libertad de expresión de los medios de comunicación israelíes. En cambio, en Cisjordania y en Gaza Reporteros Sin Fronteras ha registrado numerosas violaciones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que garantiza la libertad de prensa, ratificado por el Estado hebreo. Desde marzo de 2002, fecha del inicio de la incursión del ejército israelí en las ciudades palestinas, a muchos periodistas se les ha maltratado, amenazado, detenido, prohibido circular libremente, se les ha tomado como blanco, han resultado heridos, se les ha privado de su acreditación de prensa e incluso han sido expulsados.


Los buenos y los malos ejemplos africanos

Eritrea (132 posición) y Zimbabue (122 posición) son los Estados más represivos del Africa subsahariana. En Eritrea, el gobierno prohibió toda la prensa privada en septiembre de 2001, y actualmente se encuentran encarcelados dieciocho periodistas. Por su parte, el presidente zimbabués Robert Mugabe se retrata frecuentemente, por sus actitudes especialmente virulentas, en relación con la prensa extranjera y la de la oposición.


En el lado opuesto, el país africano mejor clasificado es Benín (21 posición) que, sin embargo, figura entre los quince países más pobres del mundo, según el último informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Finalmente, en otros Estados africanos como Sudáfrica (26 posición), Mali (43 posición), Namibia (31 posición) y Senegal (47 posición), existe una libertad de prensa real.


Nota explicativa:

Esta clasificación permite medir el estado de la libertad de prensa en el mundo. Refleja el grado de libertad de que disponen los periodistas y los medios de comunicación de cada país, y los medios empleados por los Estados para respetar, y hacer que se respete, esa libertad.

Para llevar a cabo esta clasificación, Reporteros Sin Fronteras realizó un cuestionario, utilizando los principales criterios que permiten evaluar la situación de la libertad de prensa, en un país dado. El cuestionario enumera la totalidad de los atentados directos contra periodistas (asesinatos, encarcelamientos, agresiones, amenazas, etc.), y contra los medios de comunicación (censura, secuestros, registros, presiones, etc.). Igualmente, tiene en cuenta el grado de impunidad que disfrutan los autores de esas violaciones de la libertad de prensa.

Este cuestionario también tiene en cuenta el marco jurídico que rige al sector de los medios de comunicación (sanciones por delitos de prensa, monopolio del Estado en determinados aspectos, presencia de un órgano de regulación, etc.), y el comportamiento del Estado frente a los medios públicos de comunicación, y a la prensa internacional. Señala también los principales atentados contra la libertad de circulación de la información en Internet.

Reporteros Sin Fronteras no ha tenido en cuenta solamente las exacciones atribuidas al Estado, sino también las de las milicias armadas, organizaciones clandestinas y grupos de presión, que pueden representar una amenaza real para la libertad de prensa. Por su parte, el Estado no siempre utiliza todos los medios a su alcance para combatir la impunidad que disfrutan, a menudo, los responsables de estas violencias.

Este cuestionario se ha dirigido a personas que tienen un conocimiento real de la situación de la libertad de prensa, en uno o varios países: periodistas locales o residentes en el país, investigadores, juristas, especialistas de una región y los investigadores del secretariado internacional de Reporteros Sin Fronteras.

Los países que aparecen en la clasificación son aquellos de los que Reporteros Sin Fronteras recibió los cuestionarios rellenos, por varias fuentes independientes. Otros no figuran, por falta de informaciones fiables y contrastadas. En caso de empate entre varios países, se han clasificado por orden alfabético.

Este índice de la libertad de prensa es una fotografía de la situación en un período dado. Solamente ha tenido en cuenta los acontecimientos ocurridos entre septiembre de 2001 y octubre de 2002. No ha tenido en cuenta el conjunto de las violaciones de los derechos humanos, refleja únicamente el estado de la libertad de prensa.

Finalmente, en ningún caso debe tomarse este trabajo como un indicador de la calidad de la prensa en los países a que hace referencia. Reporteros Sin Fronteras defiende la libertad de prensa, sin tomar partido sobre el contenido editorial de los medios de comunicación. No se han tomado en consideración las eventuales derivas éticas o deontológicas.