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2 Octubre 2019

A un año del asesinato de Khashoggi, RSF emprende la operación “órganos de prensa” ante el consulado de Arabia Saudita en París

Para recordar el brutal asesinato del periodista Jamal Khashoggi, registrado el 2 de octubre de 2018 en Estambul, Reporteros sin Fronteras (RSF) deja simbólicamente frente al consulado de Arabia Saudita en París piezas de maniquís desmembrados representando cuerpos humanos. La operación “órganos de prensa” también hace referencia a la violación de los derechos de los medios de comunicación saudíes, que ofrece una lamentable imagen del reino.

En México, los asesinos a sueldo del narcotráfico, tras ejecutar a periodistas han llegado a desmembrar sus cuerpos y dejarlos en vertederos, a fin de generar miedo entre sus colegas y así evitar que continúen sus investigaciones. Pero ¿quién podría imaginar que agentes de un Estado realizarían estas terribles prácticas en el interior de un edificio diplomático? Eso fue lo que ocurrió cuando asesinaron y desmembraron el cuerpo del columnista Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía, crimen que provocó consternación en todo el mundo.

 

A un año de estos hechos, el 1 de octubre de 2019, Reporteros sin Fronteras (RSF) realizó una manifestación de protesta ante el consulado de Arabia Saudita en París. Los activistas dejaron frente a la puerta del recinto maniquís desmembrados representando restos de cuerpos humanos, que portaban el brazalete “prensa”. De esta manera, nuestra organización busca mostrar al rey y al príncipe heredero saudíes que el mundo entero sigue conmocionado por este salvaje asesinato. En el recinto, se colocaron decenas de piezas para mostrar la magnitud de este crimen y el eco que tuvo.

 

En 2020 Arabia Saudita asumirá la presidencia del G20. El reino saudí no puede ejercer esta función sin que la sociedad civil y los dirigentes de otras naciones exijan al país que asuma todas las consecuencias por este asesinato, garantice la libertad de prensa y la protección de los periodistas. La imagen y la posición internacional de Arabia Saudita se verán perjudicadas mientras las autoridades saudíes no se comprometan de manera contundente.

 

El asesinato de Jamal muestra la barbarie de las autoridades; la forma en que se desarrolló la investigación provoca la intolerable sensación de impunidad”, señaló Christophe Deloire, Secretario General de RSF, ante el consulado de Arabia Saudita en París. “Esperamos el pleno esclarecimiento de este caso. El que se imponga la pena de muerte a quienes ejecutaron este asesinato podría ser una manera de hacerlos callar para siempre a fin de ocultar la verdad. Este crimen atroz sacó a la luz la manera en que Arabia Saudita hace callar a los periodistas, basada en detenciones arbitrarias, tortura, secuestros y hasta asesinatos”, añadió.  

 

El 26 de septiembre de 2019 el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, conocido como MBS, afirmó ante el canal de televisión estadounidense PBS: “asumo la responsabilidad del asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi bajo mi reinado” y aseguró que no sabía que se cometería ese crimen en la embajada. Más allá de que sus palabras no parecen fidedignas, asumir su responsabilidad implicaría poner fin a las violaciones a la libertad de prensa en Arabia Saudita.

 

RSF pide al gobierno de Arabia Saudita que ponga en libertad de forma inmediata e incondicional a los 30 periodistas, columnistas y blogueros que están detenidos por haber ejercido su derecho a la libertad de opinión y de expresión, como Saleh Al-Shehi, periodista del diario Al-Watan, condenado a cinco años de prisión por insultar a la "corte real"; Raif Badawi, condenado en 2012 a diez años de prisión y a recibir 1.000 latigazos por haber abierto debates sobre la sociedad saudí en su sitio web; Nouf Abdulaziz y Nassima Al-Sada, activistas defensoras de los derechos de las mujeres detenidas en junio y julio de 2018.

 

Desde que Mohammed ben Salmane (MBS) se convirtió en príncipe heredero al trono, en 2017, se ha duplicado el número de periodistas y blogueros encarcelados en Arabia Saudita. Al menos 28 de ellos se encuentran actualmente tras las rejas. Arabia Saudita ocupa el lugar 169, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019 elaborada por RSF.

 

 

RECUADRO

 

En Washington, RSF y el artista Robin Bell organizan una proyección a gran escala  

La oficina de Reporteros sin Fronteras (RSF) en Estados Unidos, en colaboración con el artista Robin Bell, presentó una proyección gigante en la fachada del Newseum y del Trump Hotel de Washington, DC.

 

La proyección muestra cómo el gobierno de Donald Trump se niega a reconocer que las autoridades saudíes son responsables del asesinato de Jamal Khashoggi, así como los peligros que enfrentan actualmente los periodistas, mientras que los autores del asesinato de Khashoggi gozan de impunidad.

 

Manifestaciones organizadas por RSF en todo el mundo  

La sección alemana de RSF (Reporters Ohne Grenzen) organizó frente a la embajada de Arabia Saudita en Berlín una manifestación que hacía eco de la protesta realizada en París. La sección española de RSF hizo lo mismo en Madrid. En Estocolmo, la sección sueca (Reportrar Utan Gränser) participó en una manifestación. En Turquía, Erol Önderoglu, representante de RSF en el país; Hatice Cengiz, la pareja de Jamal; Agnès Callamard, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, entre otras organizaciones no gubernamentales, participaron en una manifestación realizada frente al consulado de Arabia Saudita en Estambul, donde ocurrió el asesinato.