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30 Julio 2012 - Actualizado el 20 Enero 2016

Tercer atentado contra las oficinas del diario El Norte en menos de un mes


Las instalaciones de una sucursal del diario El Norte, la edición Sierra Madre, ubicadas en San Pedro, en el estado de Nuevo León (norte), fueron atacadas el 29 de julio de 2012 por dos desconocidos. Los agresores dispararon e incendiaron las oficinas de la redacción. Dos personas resultaron levemente heridas. "Se trata del tercer atentado contra instalaciones del periódico El Norte en menos de un mes. Nos encontramos muy preocupados por la seguridad de los periodistas y empleados de este medio de comunicación. Pedimos a las autoridades locales y federales su completa movilización para identificar a los responsables, y que se emprendan medidas concretas y urgentes para garantizar la protección de este diario”, declaró Reporteros sin Fronteras. Unas quince personas se encontraban en las instalaciones de El Norte cuando, a las 18:15 horas, dos individuos llegaron al lugar acompañados de sus cómplices a bordo de cuatro autos, amenazaron al guardia y prendieron fuego al edificio rociándolo con gasolina. ______________ 11.07.2012 - Atacan con granada a tres redacciones en un día; situación poselectoral aún tensa
Teatro de frecuentes atentados contra las instalaciones de medios de comunicación, la región norte del país padeció tres de ellos en un solo día: el 10 de julio de 2012. Estos ataques con granada –algunos de ellos acompañados de disparos– estuvieron dirigidos contra las oficinas del diario El Mañana, de Nuevo Laredo (estado de Tamaulipas), que ya había sido blanco de un ataque del mismo tipo el 11 de mayo pasado; así como contra las de La Silla, suplemento semanal del periódico El Norte, editado en la ciudad en Monterrey (Nuevo León), y las de Linda Vista, otra publicación de El Norte, en el municipio de Guadalupe (en el mismo estado). Este diario ya había sufrido otros tres atentados que nunca fueron esclarecidos, el 20 de septiembre de 2010, el 10 de enero de 2011 y el 31 de marzo de 2011. “El motivo de estos ataques, que por fortuna no dejaron víctimas, sigue siendo un misterio. Asimismo, en el caso de los suplementos del diario El Norte, se trata de publicaciones que no abordan temas delicados o que puedan exponer directamente a su personal. Por su parte, el diario El Mañana, enlutado por el asesinato de su editor Roberto Mora, en 2004, ya había tomado la precaución de reducir su cobertura del área policíaca, tras otras agresiones similares contra sus instalaciones. Es importante que los investigadores estatales y federales de estos casos exploren todas las pistas posibles. Evidentemente, nos preocupa la protección, tanto colectiva como individual, de los periodistas y empleados de estos medios de comunicación. Ésta constituye una prioridad”, declaró Reporteros sin Fronteras, que recuerda que en México han sido asesinados 85 periodistas en una década y otros 15 se encuentran desaparecidos. El ataque contra El Mañana tuvo lugar a alrededor de las seis de la mañana. Según los primeros elementos de la investigación, la granada fue lanzada desde cierta distancia con un lanzagranadas. El explosivo dañó la pared de la fachada del edificio, a unos metros de la entrada principal. El atentado de Monterrey contra La Silla tuvo lugar pasadas las cuatro de la mañana. La granada, lanzada desde el estacionamiento del periódico, también dañó una parte de su fachada. Finalmente, las instalaciones de Linda Vista, en el municipio de Guadalupe, fue objeto de un ataque con granada y con armas de grueso calibre –se hallaron casquillos de rifle AR-15. Censura en quioscos Reporteros sin Fronteras también expresa su preocupación por los riesgos para la profesión y para la libertad de informar generados por las tensiones registradas tras las elecciones federales del 1 de julio pasado. Las amenazas y las intimidaciones continúan. Este nuevo giro, ¿llegará incluso a la censura? Con consternación tuvimos conocimiento de que el corporativo Soriana, concesionario de puntos de venta de prensa, rechazó vender en sus quioscos los ejemplares de la edición 1862 de la revista semanal Proceso, que en su portada, titulada “Elección comprada”, exhibía una foto del candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, y en interiores contenía reportajes sobre los nexos del candidato priista y Soriana, empresa acusada en los casos de fraude electoral a favor del PRI. El mismo problema de distribución y venta en los quioscos de Soriana ya había afectado la edición precedente de Proceso, en cuya portada figuraba el logotipo de la cadena nacional Televisa –muy criticada por su cobertura de las elecciones– ceñido con la banda presidencial.