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6 Junio 2019

Sri Lanka: Preocupante incremento de ataques contra periodistas tamiles por parte de las fuerzas de seguridad

Many ceremonies were held in Sri Lanka on 18 May to mark the 10th anniversary of the end of the civil war. The military celebrated “Victory Day” while the civilians who died were remembered in Tamil regions such as Mullaitivu (left), where two journalists were recently the victims of intimidation by the police (photos: Ishara S. Kodikara - Lakruwan Wanniarachchi / AFP).
Reporteros sin Fronteras (RSF) exhorta a las autoridades de Sri Lanka a que castiguen a los responsables de la reciente violencia y el hostigamiento que sufren los periodistas que investigan sobre los temas relacionados con la minoría tamil, diez años después del final de la guerra civil.

Este es al menos el tercer ataque perpetrado por las fuerzas de seguridad contra un periodista de origen tamil desde principios de año. El último incidente ocurrió el 27 de mayo, cuando el reportero del diario Virakesari Kanapathipillai Kumanan fue violentamente atacado por un oficial de policía, que lo golpeó y arrojó su cámara, amenazándole si hacía pública esta agresión.


   El periodista estaba realizando un reportaje en un templo hindú situado en el distrito de Mullaitivu, en la costa noreste de Sri Lanka, objeto del enfrentamiento entre la minoría tamil e hindú en la isla, por un lado y la mayoría cingalesa, tradicionalmente budista, de otro. Ocupado durante varios años por monjes budistas, quienes recientemente instalaron cámaras de vigilancia para controlar el acceso, el templo en cuestión fue objeto de una decisión judicial emitida el 6 de mayo de 2019, que dio la razón a los fieles hindúes.

  "Pedimos a las autoridades de Sri Lanka que no permitan que este inaceptable ataque a la integridad de Kanapa Kumanan quede impune", señala Daniel Bastard, gerente de la oficina de RSF para Asia y el Pacífico. "Permitir que los periodistas investiguen libremente temas controvertidos es la mejor manera de aliviar las tensiones. Diez años después del final de la guerra civil que devastó Sri Lanka, el aumento de los ataques contra los periodistas tamiles por parte de las fuerzas de seguridad del país nos recuerda las peores horas de la historia del país.

  Falsas acusaciones  

El aplastamiento de la rebelión armada separatista de los Tigres Tamiles el 18 de mayo de 2009 dejó una huella indeleble en la memoria del país, y las fuerzas de seguridad están intensificando la intimidación contra los periodistas que quieren investigar las reivindicaciones de los representantes de la minoría tamil.

  El 20 de abril, en el mismo distrito de Mullaitivu donde fue agredido Kanapathipillai Kumanan,fue detenido el corresponsal de Asia Broadcasting Coorporation  y del diario Tamil Guardian Shanmugam Thavaseelan. Su crimen: querer cubrir una manifestación que exigía justicia por la desaparición de civiles tamiles durante la guerra.

  Dos meses antes, en Jaffna, la capital regional del norte de la isla, el reportero de Dan TV Nadarajah Kugarajah fue atacado por varios agentes de policía mientras investigaba un caso de incendio provocado. El periodista  resultó herido en la cara y tuvo que ser ingresado en el hospital.

  Impunidad total 

Este aumento en los ataques contra periodistas tamiles se ha vuelto más preocupante desde que las autoridades de Colombo reactivaron los procedimientos de detención abusivos permitidos por la Ley de Prevención del Terrorismo tras los trágicos ataques del domingo de Pascua, el  21 de abril pasado. Dicha Ley ha servido para intimidar, detener o incluso eliminar a los periodistas incómodos durante los años oscuros. 

El gobierno actual, que surgió de las elecciones de 2015, se comprometió a poner fin a la impunidad que caracteriza a los delitos contra periodistas al reabrir todas las investigaciones. Cuatro años después, no se lograron resultados tangibles en el asesinato de los catorce periodistas de Sri Lanka asesinados entre 2003 y 2009, que fueron identificados en el barómetro de libertad de prensa de RSF. Del mismo modo, hay docenas de casos de tortura e intimidación que quedan impunes. 

El ex jefe de una unidad de policía de élite encargada de silenciar a cualquiera que se haya interesado demasiado en las actividades de las fuerzas de seguridad volvió al servicio activo hace tres semanas. Bulathwatte es el principal sospechoso en muchos casos de secuestro, tortura o asesinato de periodistas, incluido el conocido editor del Sunday Leader, Lasantha Wickrematunge, al que mataron en enero de 2009

Sri Lanka ocupa el puesto 126 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de la Prensa 2019 de Reporteros Sin Fronteras.