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16 Octubre 2019

RSF condena las redadas policiales en los domicilios de varios periodistas

Journalists were raided in Arkhangelsk, Smolensk, Vladimir, and Yoshkar-Ola.
Reporteros sin Fronteras condena la oleada de redadas policiales coordinadas a seis periodistas en cuatro regiones diferentes de Rusia en las últimas 48 horas. Una actuación claramente destinada a intimidar al personal de los medios de comunicación en todo el país, según RSF.

La última redada ha sido en el domicilio de Yaroslav Varenik, reportero de la web 29.ru en la ciudad de Arkhangelsk, esta mañana. Después de confiscar su ordenador, su teléfono móvil y ortos documentos, le han llevado a la comisaría local para ser interrogado. Ha sido puesto en libertad varias horas después.

Similar trato recibió ayer, 15 de octubre, Alexei Volkov, editor de Keytown.me. Después de una redada en su domicilio, la policía amenazó a su mujer con “quitarle a sus hijos y a su marido” si no firmaba un papel sobre confidencialidad en la investigación.

A 200 kilómetros de moscú, en Vladimir, la policía registró las oficinas de la agencia local Dovod y eldomicilio de sus editores Kirill IshutinIlia Kosygin.

También en Yoshkar-Ola la policía irrumpió en el domicilio de Alexei Seregin y Dmitri Lyubimov.

La incautación de los ordenadores y de las tarjetas de crédito complica la vida personal y profesional de estos periodistas. Estas redadas coordinadas parecen vinculadas a una operación masiva del Kremlin contra la Fundación Anticorrupción (FBK) -fundada por el opositor Alexei Navalny- que ha sido recientemente catalogada como “agente extranjero” y está ahora siendo investigada por “blanqueo de dinero”. Ayer se produjeron varias redadas en las oficinas de esta organización en un total de 30 regiones rusas.

Los periodistas afectados habrían sido interrogados por sus vínculos con dicha fundación, aunque todos han negado pertenecer a ella y han afirmado haberse dedicado exclusivamente a cubrir sus actividades.

Condenamos esta oleada de protestas que violan la confidencialidad de las fuentes y obstruyen el trabajo de los periodistas afectados”, afirma Johann Bihr, responsable de la oficina de Europa del Este y Asia Central de Reporteros sin Fronteras. “No podemos considerarlas otra cosa que una maniobra diseñada para intimidar a periodistas y pedimos una investigación de cada una de las redadas, bajo el artículo 144 del código penal ruso que persigue la `obstrucción de actividades periodísticas legales´”.

Rusia ocupa el puesto 149 de los 180 países que conforman la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros sin Fronteras.