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14 Mayo 2002 - Actualizado el 20 Enero 2016

Reporteros Sin Fronteras le pide a Jimmy Carter que interceda en favor de la liberación de cuatro periodistas cubanos encarcelados


En el marco de la visita de Jimmy Carter a La Habana, del 12 al 17 de mayo de 2002, Reporteros Sin Fronteras ha llamado la atención del ex presidente de los Estados-Unidos acerca de la situación de la libertad de prensa en la isla, recordando que Cuba es el único país de América Latina en el que existen periodistas encarcelados
En el marco de la visita de Jimmy Carter a Cuba, del 12 al 17 de mayo de 2002, Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha llamado la atención del ex presidente de los Estados-Unidos acerca de la situación de la libertad de prensa en ese país. En una carta dirigida al presidente Carter, la organización ha expresado su preocupación por el caso de cuatro periodistas que actualmente se encuentran encarcelados y ha pedido al Sr.Carter que, en el transcurso de sus entrevistas con las autoridades cubanas, interceda en favor de la liberación de Bernardo Arévalo Padrón, Carlos Alberto Domínguez, Carlos Brisuela Yera y Lester Téllez Castro. "Cuba es el único país de América Latina en el que existen periodistas encarcelados", destacó Robert Ménard, secretario general de RSF. Igualmente, RSF ha solicitado su intervención a favor del fin del monopolio del Estado sobre la información, y de la legalización de las agencias independientes de prensa. La organización ha recordado que, en Cuba, donde la Constitución establece que "la libertad de palabra y de prensa está sometida a los objetivos de la sociedad socialista", solo está autorizada la prensa oficial. Bernardo Arévalo Padrón, fundador de la agencia independiente Línea Sur Press, fue condenado a seis años de cárcel por "ultraje" al presidente Fidel Castro, y al vicepresidente Carlos Lage, en noviembre de 1997. En abril de 1998 fue maltratado por dos agentes de la cárcel de Ariza. Desde marzo de 1999, ha sido traslado a diferentes campos de trabajo de la provincia de Cienfuegos, donde se le ha destinado a labores de arrancado de hierbas y a cortar caña de azucar. Hoy se encuentra en el campo 'Destacamento 16", que depende de la cárcel de Ariza, donde esta exemptado de trabajo obligatorio en razon de salud. Ultimamente, las autoridades carcelarias rechazaron su petición de libertad condicional, a la que teóricamente tiene derecho, desde octubre de 2000, por haber cumplido la mitad de la condena. El periodista todavía no está "rehabilitado políticamente". Carlos Alberto Domínguez, de la agencia independiente Cuba Verdad, fue detenido el pasado 23 de febrero, por cuatro agentes de la seguridad del Estado. En un primer momento fue encarcelado en La Habana, en un centro del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI, policía judicial), órgano del Ministerio del Interior, famoso por los malos tratos que allí se infligen a los detenidos. En este contexto, se ha degradado sensiblemente el estado de salud del periodista, que padece migrañas e hipertensión arterial. El 29 de marzo, fue traslado a la cárcel de Valle Grande (La Habana). El periodista está acusado de "perturbar el orden público" y de "negarse a obedecer". También se le acusa de haber participado en la organización de manifestaciones, convocadas el 24 de febrero, para conmemorar la muerte de cuatro pilotos de la asociación Hermanos al Rescate, una organización de cubanos en el exilio, abatidos por cazas cubanos el 24 de febrero de 1996. Ultimamente, las autoridades le han impedido entrevistarse con su abogado y han reducido la duración de las visitas de sus familiares. Carlos Alberto Domínguez es también director del Instituto del Derecho, y miembro del Partido Democrático del 30 de Noviembre, dos asociaciones no reconocidas por las autoridades. Por ese motivo, ya había sido objeto de múltiples detenciones. Lester Téllez Castro, director de la Agencia de Prensa Libre Avileña (APLA), y Carlos Brizuela Yera, colaborador de la agencia Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey, fueron golpeados y posteriormente detenidos el 4 de marzo, junto a otros ocho militantes de los derechos humanos, por agentes de las fuerzas del orden. Ambos periodistas fueron detenidos cuando se dirigían a visitar a Jesús Alvárez Castillo, corresponsal de la agencia Cuba Press en Ciego de Avila (centro), hospitalizado tras haber sido violentamente agredido por algunos agentes de las fuerzas del orden. El 11 de marzo, Lester Téllez Castro fue trasladado a una prisión de Cienfuegos (oeste de Ciego de Avila), y Carlos Brizuela Yera a un centro de detención de la provincia de Holguín (Este). Lester Téllez Castro fue trasladado nuevamente, el 19 de abril, a la cárcel de Canaleta, en Ciego de Avila. Los dos se han quejado de las condiciones en que se encuentran detenidos. Se les va a acusar de "ultraje", "perturbación del orden en una institución médica" y "negarse a obedecer. También fueron trasladados a centros de detención los ocho militantes de los derechos humanos, detenidos el mismo día. Por otra parte, Reporteros Sin Fronteras recuerda la falta de evolución en materia de respeto a la libertad de prensa en Cuba. A pesar de la puesta en libertad de dos periodistas en 2001, la situación incluso se ha degradado considerablemente. En Cuba, solo está autorizada la prensa oficial. Un centenar de periodistas independientes, agrupados en una veintena de agencias de prensa no reconocidas por el Estado, son objeto de un acoso constante. En 2001, se produjeron una treintena de detenciones y cerca de un centenar de actos de acoso. En el marco de la campaña "No a la diversidad ideológica", se han emprendido nuevas operaciones destinadas a proteger el monopolio del Estado sobre la información, para hacer que desaparezcan de los tejados las antenas que permiten captar los canales extranjeros de televisión. También se interfieren las radios internacionales extranjeras. Desde el comienzo de este año está prohibida la venta de ordenadores a particulares, y el acceso a Internet continúa estando estrictamente regulado. Dada la gravedad de la situación, Reporteros Sin Fronteras considera al presidente Fidel Castro como uno de los predadores de la libertad de prensa en el mundo.