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24 Octubre 2003 - Actualizado el 20 Enero 2016

Reaparición de Calame y Essahifa


El miércoles 22 de octubre, el Ministerio de Interior, Correos y Telecomunicaciones autorizó la difusión del semanario Calame, y del periódico arabófono Essahifa, tras haber retrasado su distribución durante varios días, por "publicación de mensajes relacionados con la campaña presidencial". Calame y Essahifa dedicaron algunos espacios publicitarios a Ahmd Ould Daddah, candidato a las elecciones presidenciales, lo que oficialmente sería la causa de la suspensión, según el director de libertades públicas y asuntos Políticos. La suspensión de los periódicos motivó una sentada de protesta, en la que el martes 21 de octubre participaron decenas de periodistas, ante los locales de Interior en Nouakchot. ________________________________________________________________ 20.10.2003 Censurado el semanario Calame Reporteros sin Fronteras pide la inmediata reaparición del semanario Calame, y la revisión del artículo 11 de la Ley de libertad de prensa, que permite censurar un periódico sin ninguna explicación. El domingo 19 de septiembre, el Ministerio del Interior, Correos y Telecomunicaciones suspendió la edición 414 del semanario Calame. Ese ministerio, encargados de los asuntos de prensa, utilizó el artículo 11 de la ordenanza-ley del 25 de julio de 1991, relativa a la libertad de prensa, que establece que "el Ministerio del Interior puede, por decreto, prohibir la circulación, distribución o venta de periódicos (...) que atenten a los principios del Islam o a la credibilidad del Estado, causando un perjuicio de interés general o alterando el orden y la seguridad públicos". En este caso, el Ministerio del Interior no se ha molestado en justificar su decisión. Según un miembro de la redacción de Calame, citado por la agencia Pana, la causa de la censura sería un artículo Titulado "La gran muda en el centro de los debates". En la misma edición, un artículo de un ex periodista de Calame, hoy refugiado en Francia, analizaba la situación política del país, en víspera de las elecciones presidenciales, y no dudaba en defender la urgencia de que una real alternancia democrática invada el campo político, monopolizado por el presidente Taya. El artículo 11, que el poder no duda en usar, representa una amenaza real para la libertad de prensa en Mauritania. El 23 de septiembre, embargaron el periódico arabófono Essahifa, aplicando el artículo 11. El 29 de julio prohibieron la distribución del periódico independiente Le Rénovateur, invocando el mismo artículo.