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1 Febrero 2010 - Actualizado el 20 Enero 2016

¿Qué libertad de prensa después de la derrota de los talibanes?


Después de verse forzados al exilio o al silencio, en 2008 y 2009 muchos de los periodistas del distrito de Swat han reanudado poco a poco su trabajo informativo. "La situación ha cambiado considerablemente en los últimos seis meses", asegura Ghulam Farooq, redactor del diario regional Shamal. En Mingora, capital del distrito situada en el noroeste de Pakistán, han vuelto a abrir las redacciones y el club de prensa. Los habitantes pueden de nuevo ver los canales por cable, mientras que los reporteros transitan por el valle sin correr tanto peligro. "Ya no llevo la pistola encima y mis guardias no van armados. Antes tenía que regresar a casa antes de la puesta de sol, ahora me quedo en el bazar o en la oficina hasta altas horas de la noche. Ustedes pueden constatar hasta qué punto es diferente la situación", nos dice Shireen Zada, director de la oficina local del canal Express News TV. Entre 2007 y 2009 el valle de Swat, una región estratégica al norte de Islamabad, pasó por momentos dramáticos. Los talibanes y sus aliados locales pusieron en marcha una ofensiva que llevó, en febrero de 2009, a que el gobierno de Islamabad impusiera la Charia y concediera amplios poderes a los fundamentalistas. En mayo de 2009 el ejército paquistaní intentó hacerse de nuevo con el control del territorio poniendo en marcha la operación Rah-e-Rast (Camino derecho). La violencia de los combates provocó el éxodo de más de dos millones de personas y de prácticamente todos los periodistas. En septiembre pasado, tras los combates, el gobierno de Islamabad recuperó el control del valle. Continúan las escaramuzas y los talibanes han prometido vengarse pero, poco a poco, la vida ha recuperado su ritmo normal. Tras meses de toque de queda los periodistas han recomenzado sus investigaciones sobre el terreno. Después de varios meses de interrupción han reaparecido los diarios locales. En diciembre de 2009 un representante de Reporteros sin Fronteras viajó al valle de Swat para investigar la situación de la libertad de prensa tras la derrota de los talibanes. Este informe actualiza la información publicada en abril de 2009 en "Swat, el valle del miedo" (http://www.rsf.org/spip.php?page=article&id_article=30739). Aunque la derrota de los talibanes permitió que la libertad de presa renaciera de sus cenizas en Swat, ¿qué futuro puede aventurarse para los medios locales? Los talibanes, que siguen presentes en el noroeste de Pakistán, ¿siguen siendo una amenaza para los reporteros? El ejército, encargado por el gobierno de gestionar el distrito, ¿aceptará la crítica? Con el presente informe también se busca alertar a las autoridades sobre el hecho de que no se han sancionado los crímenes cometidos contra periodistas en el valle. Un año después del asesinato del reportero Mosa Khankhel, que se produjo el 18 de febrero de 2009 cerca de Mingora, todavía no han identificado a los autores. Su hermano ha explicado a Reporteros sin Fronteras que no existe investigación oficial. Reporteros sin Fronteras llama a las autoridades, y a la comunidad internacional a proporcionar ayuda material y económica a los medios locales que, a causa del conflicto, han estado durante muchos meses privados de ingresos. El informe completo se encuentra en: http://www.rsf.org/spip.php?page=article&id_article=36256