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1 Marzo 2012 - Actualizado el 20 Enero 2016

Prisión para un periodista declarado culpable por “injuria”: “un peligroso precedente”


El director del diario Cundinamarca Democrática, Luis Agustín González fue declarado culpable por el delito de “injuria” el 29 de febrero 2012 por el Tribunal Superior del departamento de Cundinamarca, por la publicación de un editorial muy crítico en contra de la ex gobernadora y senadora María Leonor Serrano de Camargo. Esta decisión presentada en segunda instancia, debe hacer efectiva a priori la exorbitante pena de diez y ocho meses de prisión y 9 millones y medio de pesos (18 salarios mínimos, es decir unos 5 450 dólares) como multa impuesta al periodista. “Así como sucedió recientemente en Perú o en Ecuador, la urgencia por despenalizar los delitos de “difamación”, de “injuria” o de “calumnia” se manifiesta en Colombia con este nuevo caso. Este juicio constituye un grave precedente, un estímulo a la autocensura y censura previa y una mordaza para la libertad de opinión. Esperamos un resultado favorable al recurso de casación que depositarán en los próximos días los defensores de Luis Agustín González”, declaró Reporteros sin Fronteras. González ya había sido condenado en primera instancia en septiembre 2011, momento en el cual había recibido una sentencia de veinte meses de prisión y de 20 salarios mínimos por “calumnia” e “injuria”. Tan solo ésta última calificación penal fue mantenida por la sentencia de apelación del 29 de febrero. En un artículo titulado ¡NO MÁS! (ver abajo), publicado en 2008, Luis Agustín González había realizado fuertes críticas en contra de María Leonor Serrano de Camargo, denunciando su presunta “arrogancia” y “despotismo”. El abogado de la defensa Pedro Vaca considera que dos derechos se encontraban en conflicto, “la libertad de opinión versus el buen nombre. Es la primera vez que no prima la libertad de opinión”. El abogado denuncia, al igual que Reporteros sin Fronteras, una decisión contraria a los estándares jurídicos interamericanos. “Como en anteriores casos similares producidos en otros países de la región, Reporteros sin Fronteras no niega de ningún modo el derecho de las personas acusadas a través de la prensa a defender su honor. Nuestra inquietud se presenta a partir del momento que una respuesta penal desproporcionada pone en riesgo la libertad de informar o de expresar opiniones individuales”, concluyó la organización.