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14 Septiembre 2017

Periodista mexicano amenazado no es admitido en los Estados Unidos

Reporteros sin Fronteras (RSF), el Club Nacional de la Prensa y el Instituto Newseum condenan la decisión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los Estados Unidos de negar la entrada al país del periodista mexicano Martin Méndez quien tenía previsto asistir a varias reuniones de alto nivel celebradas en Washington esta semana. Los signatarios consideran esta decisión como un intento de silenciar a Méndez y evitar que el periodista amenazado narre su historia al pueblo estadounidense.

A pesar de haber sido presentada una lista detallada de las reuniones y eventos de alto nivel a los que el periodista mexicano Martin Méndez Pineda tenía previsto asistir esta semana en Washington, la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza (CBP) de los Estados Unidos negó al periodista su solicitud de ingreso al país el domingo 10 de septiembre.


"Estoy molesto y decepcionado por no haber podido asistir a los eventos programados en Washington esta semana", dijo Méndez a RSF. "Deseaba poder compartir mis experiencias como periodista en México y como alguien de quien la amenaza que pende sobre su seguridad ha sido ignorada por los funcionarios de Inmigración de Estados Unidos. Perdí el único trabajo que pude encontrar en México, mientras permanecí escondido, para tener la oportunidad de asistir a estos eventos, lo cual me habría permitido discutir los peligros que los periodistas enfrentan en todo el mundo y que actualmente enfrento yo mismo en México."


Méndez, ex periodista de Novedades de Acapulco en Guerrero, México, había intentado obtener asilo en los Estados Unidos en la primavera de 2017, sin éxito, luego de recibir amenazas por haber escrito un artículo sobre la violencia policial en esa localidad. A continuación, el periodista presentó una solicitud legal en la frontera de Estados Unidos el 5 de febrero, pero fue inmediatamente detenido por la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE). No obstante haber sido sometido a la entrevista tendiente a verificar las razones de miedo creíble el 1 de marzo, se le negó dos veces una solicitud de libertad condicional en espera a la respuesta de su pedido de asilo, y permaneció detenido en varias instalaciones de ICE por más de tres meses. Debido a las condiciones deplorables de su detención y a las preocupaciones por su salud, Méndez finalmente decidió retirar su solicitud de asilo y regresar a México, donde ha permanecido escondido hasta el día de hoy.


RSF había trabajado con el Newseum Institute y Digital Content Next con vistas a incluir la participación de Méndez en un debate celebrado el miércoles sobre el tema de lo que representa para los periodistas hacer su trabajo en un entorno cada vez más hostil. RSF también había trabajado con Carlos Spector, un abogado de inmigración de El Paso, con el fin de solicitar el permiso de entrada de Méndez al país para asistir al evento organizado por Newseum, asi como a varias otras reuniones de alto perfil con el Congreso de Estados Unidos y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, y a un panel de discusión celebrado en el Club Nacional de la Prensa el lunes por la noche, sobre los peligros enfrentados por los periodistas en México.


"Nos sentimos apenados y francamente disgustados de que Martin no haya podido estar con nosotros en persona para las reuniones y eventos en los que habíamos esperado contar con su participación esta semana", dijo Margaux Ewen, Director de Comunicaciones y Defensa de la oficina de RSF en Estados Unidos. "La historia de Martin es escalofriante, y ciertamente merece ser contada por él en persona a aquellos que potencialmente podrían ofrecer una solución. El pueblo estadounidense también merece saber lo que ha ocurrido a este periodista por haber puesto al descubierto la violencia policial y la corrupción en México. Apenas al otro lado de la frontera sur de los Estados Unidos se encuentra uno de los países más mortíferos del mundo para quienes ejercen el periodismo, y lo que sucede allí debe interesar a Estados Unidos tanto como cualquier cosa que esté sucediendo en el territorio nacional.


"El caso de Martin Méndez ilustra hasta qué punto los Estados Unidos han perdido su antiguo rol como faro de la libertad de prensa", dijo Jeffrey Ballou, presidente del Club Nacional de la Prensa. El reportero en cuestión cumplió con todos los tramites estipulados, de acuerdo con las reglas establecidas: la obtención de un abogado en EE.UU., la solicitud de permiso para ingresar legalmente al país y la solicitud de asilo. Pese a ello, y aun luego de que las autoridades de inmigración de Estados Unidos hubieran podido verificar las razones fundadas de su "miedo creíble" de regresar a México, fue tratado como un criminal por el país que debería haberlo protegido. Haberle negado la oportunidad de hablar de su caso frente al Club Nacional de la Prensa es el último insulto. Y no sólo para Martin, sino para todo periodista en ejercicio. Esto también deja entender que las autoridades de inmigración están avergonzadas de que este tipo de temas de lugar a debates. Pues, en efecto, tienen razón de estarlo."


"Las amenazas recibidas por periodistas en todo el mundo, y particularmente hoy día en México, deben ser reveladas, documentadas y discutidas en sociedades democráticas", dijo Gene Policinski, director de operaciones del Newseum Institute. "Rechazar el permiso de estadía de unas pocas jornadas en los Estados Unidos al periodista Martin Méndez -quien enfrenta amenazas de muerte en México- para participar en un programa en el Newseum sobre los peligros que acechan a los periodistas en todo el mundo, no contribuye a alertar al público acerca de tales peligros, y envía un mensaje erróneo a las fuerzas represivas y criminales que acosan, amenazan, lesionan o asesinan a aquellos periodistas que enfrentan valientemente al poder con la verdad de sus palabras".


México es el país más peligroso para los periodistas del hemisferio occidental. Más de 100 periodistas han muerto en México desde el año 2000, y 20 han desaparecido. Hasta ahora, en 2017, al menos 8 periodistas han sido asesinados por motivos relacionados con su trabajo. Debido al clima de impunidad que reina en el país, RSF sólo ha podido confirmar que 4 de los muertos se mantenían en relación directa con una actividad periodística.


México ocupa el lugar 147 entre los 180 países incluidos en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2017 de RSF. Los Estados Unidos ocupa el puesto 43.