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17 Agosto 2009 - Actualizado el 20 Enero 2016

Nueva oleada de agresiones contra la prensa : “El gobierno de facto recoge los frutos de su guerra mediática”


Reporteros sin Fronteras denuncia la nueva oleada de violencia desatada la semana pasada en todos los frentes contra la prensa, precisamente cuando parece más que nunca sin salida la situación creada desde el Golpe de Estado del 28 de junio de 2009. “Una vez más, el gobierno de facto pone de manifiesto su concepto de la libertad de prensa censurando, o enviando a las tropas contra los medios de comunicación que están en contra del golpe de Estado. Los ataques a determinados medios comunitarios o educativos son una muestra más del empeoramiento que la situación general de la libertad de prensa padece desde el 28 de junio. El gobierno de facto recoge los frutos de la guerra mediática que desencadenó en el momento del golpe. Hacemos también un llamamiento a los militantes del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado para que ellos, a su vez, no cedan a la tentación de usar la violencia física contra los medios favorables al gobierno de facto, ni contra sus trabajadores”, declaró Reporteros sin Fronteras. Lidieth Diaz, de Radio Globo - uno de los últimos medios críticos con el gobierno de facto, y amenazado de cierre por él -, declaró el 13 de agosto de 2009 que le habían negado el acceso a la casa presidencial, siguiendo instrucciones personales del presidente de facto Roberto Micheletti. La periodista, que tenía que cubrir una ceremonia que él presidía, finalmente consiguió entrar horas más tarde, después de que interviniera en su favor la Fiscalía de los Derechos Humanos. El 14 de agosto la dirección de Radio Progreso, emisora educativa fundada y animada por la comunidad jesuita, denunció que la policía de Choloma Cortés (Noreste) había agredido al periodista Gustavo Cardoza cuando cubría el violento desalojo de sus viviendas, por las fuerzas del orden, de unos simpatizantes del depuesto presidente Manuel Zelaya. El periodista declaró que un policía le agarró de una mejilla. Unos testigos confirmaron que seis funcionarios policiales se lanzaron le asaltaron y le propinaron varios golpes en la cabeza, mientras se encontraba en el suelo e inmóvil. Trasladado al puesto de policía y detenido durante varias horas, Gustavo Cardoza quedó en libertad gracias a la mediacion de un grupo de abogados vinculados al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado. En el curso de la misma operación las fuerzas del orden maltrataron y confiscaron su material al fotógrafo Julio Umaña, del diario Tiempo, quien sin embargo acababa de mostrarles su acreditación. El diario Tiempo ha denunciado también los ataques sufridos por otros periodistas de su redacción, en el momento de cubrir las recientes manifestaciones de apoyo a Manuel Zelaya. El 12 de agosto, en el Parque Central de Tegucigalpa, unos militares secundados por policías detuvieron a Alfredo López, director de la emisora comunitaria Radio Coco Dulce, al margen de las manifestaciones del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado. El periodista salió en libertad por la noche, según la Asociación Mundial de Radiodifusores Comunitarios (AMARC). Las violentas derivas en contra de los profesionales de la prensa también han causado víctimas en el campo de los pro-Micheletti. El 15 de agosto, en la capital, arrojaron cinco cócteles Molotov a la sede del diario El Heraldo, de los que solamente explotaron tres. Varios periodistas y fotógrafos del diario, cuya línea editorial es muy favorable al gobierno de facto, han sido objeto de amenazas, intimidaciones e incluso agresiones físicas, protagonizadas por simpatizantes de Manuel Zelaya que acusan a El Heraldo de haber tomado parte en la conspiración urdida para derrocar al presidente electo. El mismo día, unos miembros del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado se manifestaron ante los locales del diario La Tribuna en Tegucigalpa, agrediendo verbalmente al director, y al personal de la redacción. Dos días antes, cuatro desconocidos encapuchados incendiaron un camión de distribución del periódico. (Foto: AFP)