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4 Enero 2009 - Actualizado el 20 Enero 2016

Liberados un periodista inglés y un fotógrafo español que llevaban más de un mes secuestrados


Reporteros sin Fronteras manifiesta la preocupación que siente por dos periodistas occidentales secuestrados, el 26 de noviembre de 2008 en Bosasso (Nordeste de Somalia), junto a otros dos somalíes. "Tenemos nuestras esperanzas puestas en las autoridades competentes, que deben ser conscientes de que el tiempo es un factor determinante para encontrar una salida positiva a este tipo de asuntos", ha declarado la organización.
La Unión Nacional de Periodistas Somalíes (NUSOJ) y Reporteros sin Fronteras se felicitan de que este 4 de enero de 2009 hayan quedado en libertad el periodista británico Colin Freeman y el fotógrafo español José Cendon, colaboradores, entre otros, del diario británico Daily Telegraph. Colin Freeman y José Cendon fueron secuestrados el 26 de noviembre de 2008, a la salida de su hotel. Ambos periodistas llevaban residiendo una semana en Bosasso (Norte), donde trabajaban en un reportaje sobre la piratería en el Golfo de Adén. “Aunque nos alegramos mucho de que Colin Freeman y José Cendon se encuentren en libertad, nos sentimos escandalizados de que frecuentemente secuestren a periodistas para pedir rescate por ellos. Reiteramos nuestro llamamiento a la liberación de los periodistas Amanda Lindhout, Abditafah Mohammed Elmi y Nigel Brennan, secuestrados el 23 de agosto de 2008 en Mogadiscio”, declaró Omar Faruk Osman, secretario general de la NUSOJ, organización colaboradora de Reporteros sin Fronteras. ____________________ 27.11.08 - Dos periodistas occidentales secuestrados en Putlandia
Reporteros sin Fronteras manifiesta la preocupación que siente por dos periodistas occidentales secuestrados, el 26 de noviembre de 2008 en Bosasso, capital económica de la región semi-autónoma de Putlandia (Nordeste de Somalia), junto a otros dos somalíes. “Este secuestro recuerda que el bandidaje, la piratería o el crimen político son peligros permanentes para los extranjeros, periodistas o humanitarios, que pisan territorio somalí. Tenemos nuestras esperanzas puestas en las autoridades competentes, que deben ser conscientes de que el tiempo es un factor determinante para encontrar una salida positiva a este tipo de asuntos”, ha declarado la organización. Unos hombres armados impidieron por la fuerza, el 26 de noviembre de 2008, que dos periodistas occidentales, uno británico y el otro español, pudieran llegar al aeropuerto después de dejar el hotel en el centro de la ciudad de Bosasso, en la costa norte de Putlandia. Se conoce la identidad del periodista británico pero su empresa no quiere que aparezca en la prensa. Su colega español es el fotógrafo independiente José Cendón. Ambos cubrían los actos de piratería marítima que tienen lugar en el Golfo de Adén y se disponían a embarcar en un vuelo para Djibuti. Siguen retenidos, bajo amenazas, en la región. Los dos periodistas viajaban en compañía de un guía y un hombre, del que se dice que es un periodista somalí, cuyas identidades no se publican por razones de seguridad. La situación actual de ambos no se ha podido establecer todavía con una fuente independiente. Putlandia, atravesada por las rivalidades entre clanes y la codicia de bandas armadas incontroladas, es también la retaguardia de algunas “familias” responsables de actos de piratería con barcos civiles, y también de grupos que organizan el tráfico clandestino entre Somalia y Yemen. La región es igualmente feudo del presidente del gobierno federal somalí de transición, Abbdullahi Yusuf. Actualmente, en el sur de Somalia hay tres periodistas y seis trabajadores humanitarios retenidos en calidad de rehenes. La reportera canadiense Amanda Lindhout, el fotógrafo australiano Nigel Brennan y el periodista somalí Abdifatah Elmi, están en manos de una milicia independiente en Mogasdicio, desde el 23 de agosto de 2008. Dos expatriados de Médicos del Mundo y cuatro colaboradores de Acción contra el Hambre fueron secuestrados recientemente, en la frontera etíope-somalí y en el aeropuerto de Ahusa Mareb, al norte de la capital somalí, respectivamente. A finales de 2007, el periodista independiente francés Gwen Le Gouil fue retenido como rehén durante ocho días, cuando se encontraba en Bosasso para hacer un reportaje sobre el tráfico de emigrantes que, con peligro de sus vidas, atraviesan el Golfo de Adén hacia Yemen. Pequeños grupos mafiosos, constituidos sobre bases de clan y apoyados por sus propias milicias, se reparten ese tráfico, muy lucrativo. Las autoridades locales tienen muchos problemas para controlar la situación en la región, donde una parte importante de la población vive de los beneficios que consiguen los traficantes.