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15 Octubre 2003 - Actualizado el 20 Enero 2016

La prensa también se ve afectada por la grave crisis social y política


Reporteros sin Fronteras denuncia las amenazas anónimas recibidas por los periodistas bolivianos tras la radicalización del conflicto social que desestabiliza al país. La organización pide al gobierno que vigile para que los medios de comunicación puedan cubrir la evolución de la crisis, libremente y en las mejores condiciones posibles.
Reporteros sin Fronteras denuncia las amenazas que están recibiendo los periodistas bolivianos, que cubren el conflicto social que sacude al país desde hace dos semanas. El 11 de octubre, el personal de las radios Pachamama, Celestial y Erbol fue objeto de amenazas anónimas por teléfono. El 13 de octubre le tocó a otros medios de comunicación, entre los que se encuentran Radio Fides, Canal 2 y Canal 39. "Pedimos al gobierno boliviano que haga todo lo necesario para que los medios de comunicación puedan continuar trabajando", ha declarado Robert Ménard, secretario general de Reporteros sin Fronteras. "Los periodistas deben ser libres para cubrir, con total seguridad, el conflicto social que sacude al país, y difundir la información que les parezca pertinente". El 11 de octubre de 2003, las radios Pachamama y Celestial, de la ciudad de El Alto, y Erbol, de La Paz, recibieron varias llamadas telefónicas anónimas en las que les advertían que "les iba a pasar algo", que debían "tener cuidado", o les pedían que suspendieran la programación. Otras llamadas anunciaban el peligro de explosión de una bomba en sus locales. El 13 de octubre, las amenazas se ampliaron a otros medios de comunicación de La Paz, entre ellos a Radio Fides, y a los canales de televisión Canal 2 y Canal 39. El 12 de octubre dimitieron siete periodistas de la televisión estatal, para protestar contra la "manipulación" y la "mentira por omisión" del canal. Denuncian una intrusión del poder ejecutivo, con el fin de impedir la difusión de informaciones sobre los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden en El Alto. Afirman también haber recibido amenazas, tras las informaciones emitidas por ese medio. El 13 de octubre, un grupo de manifestantes intentó arrojar piedras contra los locales de Radio Fides, propiedad de la Iglesia Católica, pero la policía se lo impidió. Reporteros sin Fronteras recuerda que el 7 de octubre las fuerzas especiales de seguridad golpearon a Juan Yupanqui, del periódico El Diario, cuando seguía a unos manifestantes que marchaban a pie desde la ciudad de El Alto a la capital. Los policías utilizaron gases lacrimógenos e hicieron uso de la fuerza, para impedir que la manifestación avanzara. Desde hace varias semanas Bolivia está sacudida por un fuerte movimiento social. Los sindicalistas y los líderes indígenas han hecho un llamamiento a la huelga general, para protestar contra un proyecto del gobierno de exportación de gas natural. En los últimos días el centro de las movilizaciones ha sido la ciudad de El Alto, situada a 15 km. de La Paz. En el transcurso de las tres semanas de la crisis han muerto sesenta personas, en los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden. El presidente Sánchez de Lozada impuso, el 12 de octubre, la ley marcial en la ciudad de El Alto.