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13 Febrero 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

La Liga Árabe adopta medidas para controlar las televisiones por satélite


El 12 de febrero de 2008, los ministros de Información de los países árabes han aprobado un documento que restringe la libertad de emisión de los canales de televisión por satélite, y establece sanciones cuando se produzcan algunas ofensas en el contenido de sus programas. “El texto no solo es liberticida sino también retrógrado. En lugar de dedicarse a flexibilizar los códigos de prensa que están en vigor en sus países, y que frecuentemente son muy rígidos, los ministros de Información de los Estados de la Liga Árabe se alían para presionar a los medios de comunicación que consideran molestos, y escapan a su control. Desde su aparición en la región, las televisiones por satélite han revolucionado el paisaje mediático árabe. A la inversa que las televisiones nacionales, sometidas a autocensura, algunos canales como Al-Jazira o Al-Arabiya son auténticos espacios de expresión libre, donde las poblaciones del mundo árabe pueden hacer que se escuchen sus quejas”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. “No resulta nada sorprendente que el proyecto lo hayan promovido Egipto o Arabia Saudí. En el transcurso de los últimos años los canales de televisión por satélite han pasado por dificultades, en ambos países. Pedimos al secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, que intervenga con los Estados miembros para convencerles de reconsiderar su decisión”, ha añadido la organización. Veintiuno de los veintidós ministros de Información de los Estados de la Liga Árabe aprobaron, el 12 de febrero de 2008, un documento destinado a “regular el funcionamiento de los canales de televisión por satélite”. El texto concede a los países firmantes el derecho a “retirar, congelar, o no renovar las autorizaciones de trabajo a los medios que infrinjan las reglas”. Solo Qatar, donde tiene su sede Al-Jazira, votó en contra del proyecto. Redactado en términos muy vagos, el texto pide a los canales por satélite que “no tengan repercusiones negativas en la sociedad, la unidad nacional, el orden general o las costumbres”.