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1 Marzo 2011 - Actualizado el 20 Enero 2016

“La expulsión de Paco Gómez Nadal y Pilar Chato marca una negación de la libertad de expresión”


Detenidos el 26 de febrero de 2011, durante una protesta de comunidades indígenas contra la reforma de la ley de minería, los periodistas españoles Paco Gómez Nadal y Pilar Chato finalmente fueron expulsados y enviados a su país 48 horas después de su arresto. La pareja, en tránsito en Costa Rica, declaró a la prensa que aceptó su repatriación debido a las presiones que recibieron por parte de las autoridades panameñas. La repatriación voluntaria permite a los periodistas volver a Panamá en un plazo de dos años, contra los cuatro que se les habría impuesto en caso de expulsión.

Entrevista realizada con los periodistas por Reporteros sin Fronteras-España el 1 de marzo, dia de su llegada en Madrid

“Pese a este matiz jurídico, su expulsión es una medida motivada políticamente. Paco Gómez Nadal y Pilar Chato importunaban los intereses del gobierno panameño debido a su postura editorial a favor de la causa indígena y a su compromiso con la organización Human Rights Everywhere. Este episodio marca una negación de la libertad de expresión en una cuestión de interés público”, declaró Reporteros sin Fronteras.

Esta doble expulsión también permite recordar los riesgos a los que se exponen los periodistas que trabajan sobre los delicados temas medioambientales. La cuestión minera es uno de ellos, especialmente en América Latina. Reporteros sin Fronteras defendió la causa de los periodistas defensores del medioambiente en un informe temático que abarca varios continentes, publicado en junio de 2010 .
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28.02.11 - Dos periodistas españoles detenidos durante una protesta de indígenas corren el riesgo de ser expulsados

Paco Gómez Nadal y su esposa, Pilar Chato, corren el riesgo de ser expulsados del territorio panameño tras ser detenidos, el 26 de febrero de 2011, durante una protesta de grupos indígenas contra la reforma de la ley sobre minería ante la Asamblea Nacional. Reporteros sin Fronteras considera sospechoso e irregular el proceso emprendido contra los dos periodistas de nacionalidad española y pide a la Dirección Nacional de Migración que anule desde este momento la detención de la que son objeto.

Editorialista del diario nacional La Prensa y colaborador de varios periódicos extranjeros, Paco Gómez Nadal también es conocido por su compromiso con las poblaciones indígenas. Esta postura ya le había valido amenazas de perder su estatuto de residente, como nos lo confió en julio de 2010.

Después de esta detención, el presidente Ricardo Martinelli acusó públicamente a Paco Gómez Nadal de ser un “agitador” y de haber “instigado” a las manifestaciones, algo que le prohíbe su calidad de extranjero. Las autoridades panameñas dicen que “videos de las cámaras de vigilancia” lo probarían. “Es falso”, replicó su abogada, Giulia de Santis, quien pudo ver esas imágenes. “Al contrario, el video muestra a agentes de la policía advirtiéndole a Paco que actuarán contra los manifestantes. Ellos detienen a Pilar inmediatamente después”. Los periodistas, detenidos en un inicio en las instalaciones del Parlamento, fueron trasladados rápidamente a la Dirección Nacional de Migración, que emitió contra ellos una orden de arresto.

“Esta medida es contraria a la ley, que prevé este tipo de medidas sólo en caso de que se trate de una estancia irregular. Mientras que Pilar y Paco se encuentran legalmente aquí”, continúa Giulia de Santis, para quien “existe una clara intención política de expulsarlos”. Nuestro análisis coincide con el de la abogada. Asimismo, consideramos que la intervención pública de Ricardo Martinelli atenta contra el principio de separación de poderes.

La explotación minera de empresas multinacionales es un tema muy delicado en esta región del mundo. Ésta representa un reto para las comunidades locales y expone particularmente a los periodistas que trabajan el tema. En El Salvador, la estación comunitaria Radio Victoria fue blanco de nuevas amenazas graves en enero pasado, al igual que su abogado, Héctor Berríos.