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29 Noviembre 2021

Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín: RSF pide a la prensa que se proteja contra la vigilancia

PHOTO : FRED DUFOUR / AFP
Reporteros sin Fronteras (RSF) insta a los periodistas y medios de comunicación a protegerse de la vigilancia del régimen chino cuando cubran los Juegos Olímpicos de Invierno, a principios de 2022

Del 4 al 20 de febrero de 2022, China acogerá los 24º Juegos Olímpicos de Invierno y, aunque el acceso a los eventos preolímpicos para los periodistas extranjeros ha sido muy limitado en los últimos meses, debido sobre todo a la pandemia del Covid-19, la prensa deportiva y generalista de todo el mundo dará una amplia cobertura al acontecimiento.


Por este motivo, RSF recomienda a los periodistas que viajen a China que eviten descargar aplicaciones que puedan permitir a las autoridades chinas vigilarles. RSF también aconseja a los medios de comunicación, a los editores y a las redes sociales que denuncien cualquier injerencia o presión editorial del régimen y que continúen sus investigaciones sobre los ataques de Pekín a la libertad de prensa (ver los detalles de las recomendaciones más abajo).


Los Juegos Olímpicos ofrecen al presidente Xi Jinping una oportunidad de oro para restaurar su imagen y tratar de hacer olvidar su catastrófico historial en materia de derechos humanos, incluyendo la libertad de prensa y el derecho a la información”, declara el jefe de la oficina de Asia de RSF, Cédric Alviani. “Es legítimo que los medios de comunicación cubran este gran acontecimiento internacional, pero deben desconfiar de los intentos de manipulación del régimen y proteger a sus periodistas de la vigilancia y las posibles presiones”.


China, la mayor cárcel del mundo para los periodistas, con al menos 127 detenidos, ocupa el puesto 177 de los 180 países analizados en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF 2021, solo dos puestos por encima de Corea del Norte, país en el que el periodismo es sinónimo de propaganda estatal. El presidente Xi Jinping, en el poder desde 2013, ha restaurado una cultura mediática digna de la época maoísta, en la que acceder libremente a la información no es un derecho, sino un delito.


El mundo del deporte está especialmente preocupado por la suerte de la campeona internacional de tenis Peng Shuai, ciudadana china que, al parecer, fue puesta bajo arresto domiciliario tras acusar, el 2 de noviembre de 2021, a un ex viceprimer ministro de violación en la red social Sina Weibo, hecho al que el régimen respondió con una campaña de censura total.


Recomendaciones de RSF:


1. Recomendaciones para los periodistas

  • En la medida de lo posible, evitar el uso de recursos tecnológicos que impliquen un riesgo de censura o vigilancia por parte de las autoridades chinas, ya sea porque fueron desarrollados o son operados por una empresa sujeta a la regulación china (como WeChat, Baidu, TikTok), o porque los datos de los usuarios se almacenan en servidores accesibles a las autoridades chinas (como iCloud China).
  • Si el uso de estos recursos es absolutamente necesario, conéctese desde un ordenador o un teléfono inteligente específicamente dedicado a ello y separado de su entorno de trabajo habitual. No almacene, ni siquiera temporalmente, contraseñas o información que pueda ponerle en peligro a usted o a sus fuentes. No se fíe de los operadores locales cuando aseguran que los datos que pasan por sus servidores en China están cifrados o se eliminan inmediatamente. Para proteger a las fuentes chinas, se recomienda la comunicación a través de servicios de mensajería cifrados de extremo a extremo, que no requieran el almacenamiento de un número de teléfono (por ejemplo, Threema).
  • Cuando se realice una investigación en China, debe instalarse una VPN adecuada antes de salir de su lugar de origen; por ejemplo, una VPN de la empresa o una versión de pago fiable. Los túneles VPN pueden proporcionar acceso a servicios bloqueados y proteger la privacidad en cierta medida, mientras se hacen búsquedas en línea. Sin embargo, una VPN no protege el contenido de las comunicaciones intercambiadas en las plataformas/servicios chinos. Se aconseja una consulta individual con un experto en seguridad digital.
  • Notifique a RSF cualquier abuso que vea en el curso de su reportaje y en los medios de comunicación de su país (presiones, amenazas, acoso, sospecha de autocensura o sospecha de corrupción) para que podamos, si es necesario, investigar.
  • Cuando se refiera a China, procure evitar su narrativa y el uso de expresiones destinadas a ocultar ciertas realidades. Por ejemplo, refiérase a “la represión en Xinjiang”, en lugar de a la “lucha contra el terrorismo en Xinjiang”; al “movimiento religioso Falun Gong”, en lugar de “la secta Falun Gong”  o a “la masacre de Tiananmen”, en lugar de a los “acontecimientos” de Tiananmen.
  • No colabore con medios de comunicación que transmitan propaganda del Partido Comunista Chino y, si le invitan a China como periodista, piense en lo que le pueden pedir a cambio.
  • Al participar en actos como conferencias de medios de comunicación organizadas por China, los periodistas y los medios de comunicación deben ser conscientes de que los representantes y funcionarios chinos utilizarán estos actos como plataforma de propaganda. Estudiando de antemano las narrativas chinas y la información de fondo, los periodistas pueden aumentar su conocimiento de las estrategias de propaganda y prepararse para eventuales críticas.


2. Recomendaciones para los medios de comunicación, los editores y las redes sociales

  • Hacer todo lo posible para prevenir el riesgo de presiones externas, ya sean políticas o económicas, y denunciar cualquier injerencia editorial que experimenten.
  • Rechazar todas las peticiones de censura y vigilancia.
  • Negarse a difundir contenidos propagandísticos.
  • Seguir investigando y denunciando la censura, la propaganda, las adquisiciones de medios de comunicación, el acoso a los periodistas y otros ataques a la libertad de prensa de Pekín.
  • Cumplir con los principios de la Declaración Internacional para la Información y la Democracia, que estipulan que las plataformas digitale, como entidades estructuradoras del espacio de la información y la comunicación, deben seguir los principios de rendición de cuentas y responsabilidad, neutralidad, promoción de la información fiable, de pluralismo y serendipia, de transparencia a la inspección y de vigilancia. 


Estas recomendaciones se extraen de un informe titulado “El gran salto atrás del periodismo en China”, que difundirá RSF a principios de diciembre de 2021 (en español, a principios de 2022). Esta publicación detallará el sistema de censura y control de la información puesto en marcha por el régimen de Pekín y la amenaza que supone para la libertad de prensa y la democracia en el mundo.