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5 Septiembre 2002 - Actualizado el 20 Enero 2016

Internet en libertad vigilada


El "Otto-Katalog" (en referencia a un catálogo trastero de venta por correspondencia): así es como la prensa, y las organizaciones no gubernamentales, han llamado irónicamente al tren de medidas antiterroristas elaborado por el Ministro del Interior, Otto Schily. Fue aprobado por los parlamentarios a finales de 2001. El contenido de la ley fue objeto de una crítica severa por parte de las organizaciones de defensa de los derechos civiles, de la libertad de expresión y de la protección de los datos personales. Las medidas más controvertidas se refieren a la abolición de la separación entre los servicios de policía y de información. En el marco del nuevo texto, éstos últimos tienen un acceso limitado a la base de datos de la policía, INPOL.
Igualmente, esos mismos servicios tienen acceso a los datos de las telecomunicaciones almacenadas en soporte digital: archivo de los contenidos de las comunicaciones, acceso a las informaciones relativas a los intercambios de e-mails, acceso a todos los datos que permiten localizar a las personas que están en el origen de las comunicaciones, de los correos electrónicos; acceso a los datos de las empresas de telecomunicaciones.
Una veintena de organizaciones se han agrupado en un colectivo, para denunciar los esfuerzos de Otto Schily por controlar las comunicaciones. Han denunciado "esta ley cuyos conceptos jurídicos son discutibles, imprecisos y difíciles de apreciar. Un texto, además, que no es apto para atajar la actividad terrorista".
Esta nueva legislación le valió al Ministro del Interior recibir, en Alemania, el Big Brother Award del año "por su política de espionaje y de restricción de las libertades colectivas e individuales". Según Privacy Internacional, que le concedió el "premio", "Otto Schily ha contribuido, con la excusa de luchar contra el terrorismo, a la restricción de los derechos de los ciudadanos en Alemania y, principalmente, de la protección de sus datos personales".