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7 Marzo 2011 - Actualizado el 20 Enero 2016

Imponen silencio sobre los acontecimientos en Libia: encierran a periodistas extranjeros, cortan Internet


Reporteros sin Fronteras condena la manera en que el poder de Gadafi impidió a los periodistas cubrir las manifestaciones antigubernamentales previstas tras el rezo semanal este viernes 4 de marzo de 2011, en Trípoli. La organización considera inaceptable la multitud de obstáculos al derecho de informar interpuestos por el régimen desde el inicio del sublevamiento popular a mediados de febrero, con el fin de imponer un silencio mediático sobre las exacciones de las que es víctima la población civil.

El 4 de marzo las autoridades libias prohibieron a los periodistas extranjeros que se encuentran en la capital libia salir de sus hoteles sin autorización, impidiéndoles así cubrir las manifestaciones populares en Trípoli. Agentes de seguridad bloquearon el camino a los reporteros que querían salir del hotel Rixos (http://www.rixos.com/, ubicado al sur del centro de la capital), donde se encuentran hospedados los 130 periodistas invitados por las autoridades. El portavoz del gobierno, Moussa Ibrahim, declaró que la presencia de periodistas podría provocar violencia y amenazó con arrestar a todos aquellos que salieran sin autorización.

Además, cortaron Internet desde la noche del 3 de marzo. El acceso a la red ya registraba perturbaciones desde hacía varias semanas (http://www.ecrans.fr/La-Libye-est-deconnectee-du-Net,12172.html). Esta medida se llevó a cabo en colaboración con el principal proveedor de acceso a Internet, cuyo propietario no es otro que Mohamed Gadafi, uno de los hijos de Muamar el Gadafi.

Reporteros sin Fronteras recuerda que la señal satélite Nilesat, que transmite los programas de las cadenas Al-Hurra, Al-Jazeera y Al-Arabiya, entre otras, se encuentra interferida desde el 23 de febrero. Estas cadenas permitieron la cobertura en directo de los acontecimientos recientes e hicieron posible la difusión de testimonios vía telefónica.

Las autoridades libias continúan señalando con el dedo a los medios de comunicación extranjeros. El 21 de febrero Muamar el Gadafi calificó a las televisoras extranjeras de “perros callejeros”. Después, los profesionales de la información, que entraron “ilegalmente a Libia”, fueron considerados por las fuerzas pro Gadafi agentes al servicio de Al Qaeda, declaró el Ministro de Asuntos Exteriores.